La Supercard se puede tramitar en el Correo Argentino
La inscripción para obtener el plástico comenzó en algunos supermercados de la Capital y el Gran Buenos Aires y en las sedes del Correo Argentino. Menos fondos disponibles.
Unas 30 sucursales de supermercados y el Correo Argentino comenzaron esta mañana a suscribir a los consumidores que quieren acceder a la tarjeta Supercard, después de varias postergaciones tras el lanzamiento.
La inscripción para obtener el plástico comenzó en algunos locales de la Capital y el Gran Buenos Aires de las cadenas más renombradas de supermercados y en las sedes del Correo Argentino, según pudo saber Noticias Argentinas.
En los próximos días se irán acoplando todas las sucursales de las cadenas Coto, Carrefour, Jumbo, Disco, Vea, WalMart, Día, YPF, Farmacity y McDonalds.
También la tarjeta podrá ser obtenida en locales de las firmas Libertad, La Anónima, Cooperativa Obrera de Bahía Blanca, Supermercados chinos, Frávega, Garbarino y en el Mercado Central metropolitano de Buenos Aires.
Los clientes de estas firmas dijeron hoy en las redes sociales que intentaron conseguir la tarjeta en locales del Gran Buenos Aires y en ellos "no sabían nada", una situación que se extenderá por varios días hasta que el mecanismo llegue a todas las sucursales.
"Quisiera saber si hay algún lugar donde denunciar, porque la fui a solicitar al Garbarino que está en el shopping de San Justo y me dijeron que no sabían nada", escribió Jorge Alberto Luque, un consumidor, en el sitio web de la Supercard.
Los interesados deben acercarse a las sucursales habilitadas con Documento Nacional de Identidad, la factura de un servicio (luz, gas, agua u otro) a su nombre y recibo de sueldo, para justificar un cierto respaldo financiero.
La tarjeta tendrá un costo mensual de 38 pesos y para poder obtenerla habrá que contar al menos con otro "plástico" ya emitido por algún banco de capitales públicos o privados.
La Supercard tendrá una tasa de financiación del 22 por ciento anual, con un límite de compra de 20 mil pesos.
Por su parte, los comercios abonarán una tasa de 1 por ciento por las ventas realizadas, contra el 3 por ciento que cobran actualmente las tarjetas tradicionales.
Además, el cargo por la emisión de la tarjeta será cero, mientras que el de la administración mensual será de 28 pesos.
El envío de resumen en papel al domicilio del cliente costará 10 pesos, el interés punitorio será de 11 por ciento, mientras que el cargo de renovación anual alcanzará a 126 pesos, según se informó oficialmente. La tarjeta tiene al dorso un código de barras impreso que permitirá abonar el resumen en entidades habilitadas para el cobro del servicio.
Menos fondos La obligación negociable (ON) que Tarshop emitió ayer para financiar la Supercard obtuvo el 42% del monto buscado: $ 83,6 millones sobre $ 200 millones. A pesar de haber sido incluida en el listado de inversiones del inciso k para que las aseguradoras estuvieran obligadas a suscribirlo, la tasa fija del 15% anual y la salida de un mes posterior a la fecha tope para cumplir con el cupo de inversiones en la economía real acortaron el financiamiento inicial de la tarjeta impulsada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, informa hoy el diario El Cronista.com
Ayer la emisora, que es 80% del Banco Hipotecario y que será la responsable de comercializar el plástico, intentó que las aseguradoras suscribieran este bono a 24 meses, que se había previsto con una salida por $ 100 millones extendibles hasta $ 200 millones.
Se pensó que había necesidad de ese instrumento mayor a la prevista, reconocieron fuentes ligadas a la operación. Si la tenencia de inciso k en su cartera la tienen completa, la verdad es que no tenés mucha demanda. La tasa no es tan atractiva. Y no tenés un mercado tan grande para atacar, agregaron. La ON salió descalzada de la fecha fijada para cumplir con las inversiones en la economía real, el 30 de junio.
El bono fue adquirido en un 90% por compañías de seguros (es optativo, salvo que te llamen, dijo una de ellas) y en un 10% por unos tres municipios del interior del país, según los colocadores. Como las aseguradoras son inversores grandes, se pensaba que con los grandes players de la City se iba a cubrir toda la colocación. No resulto, explicaron.
Sucede que la tasa del 15% está por debajo de la que manejan las empresas para fondearse, de Badlar más 4 puntos porcentuales o un 22%.
Pero la política de Tarshop fue poner un techo al costo de fondeo para cobrar 22% a los tenedores de la tarjeta, prácticamente la mitad de lo que percibe hoy, un 42,23%, según el BCRA. La empresa también fijó un cargo de administración mensual de $ 28, el envío del resumen en papel de $10 y un interés punitorio del 11%.