El crimen de Alberto Pereyra, alias El Campanita, dejó el barrio Alameda de Guaymallén en una situación sumamente tensa.
El crimen de Alberto Pereyra, alias El Campanita, dejó el barrio Alameda de Guaymallén en una situación sumamente tensa.
Por esto, desde el Ministerio de Seguridad pidieron que un grupo de efectivos controle el sector, por temor a represalias tras el ataque fatal.
Es que los funcionarios temen que los aliados a la víctima fatal quieran hacer venganza por mano propia e intenten atacar a integrantes de la otra banda que actúa en el barrio.
Según investigadores, la enemistad de estos clanes data de varios años. Se trata de Los Maizal, a quien habría integrado la víctima del crimen, y Los Tijeras, a quien pertenecería el principal sospechoso del asesinar al Campanita.
En ese sentido y consultado sobre esta situación, el propio Ángel Fozzatti, Jefe de la Policía de Mendoza, confirmó que ordenó que un grupo de efectivos de Cuerpos Especiales patrulle la zona.
Entonces, a partir de esta noche, ese sector está cuidado por uniformados de Infantería y de la UMAR (Unión Motorizada de Acción Rápida).
Mientras tanto, la Justicia intenta esclarecer el crimen lo antes posible. Los testigos del ataque, en especial un familiar de la víctima, señalaron a un joven como autor de los disparos.
Este individuo habría estado acompañado por otro sujeto, aunque este no habría participado en el ataque.
No obstante, hasta el momento son pocos los rastros que hay de ellos y la policía redobla el esfuerzo para dar con ellos.
