En la ciudad de Buenos Aires, los casos graves de afecciones mentales asociadas al estrés -como las distintas formas patológicas de la ansiedad, el estrés postraumático o la depresión- están en aumento. Lo mismo puede decirse de los trastornos derivados del consumo de sustancias psicoactivas, y también, aunque en menor medida, de los episodios psicóticos.
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Trastornos de la modernidad: cada vez más casos de ansiedad y estrés
Buenos Aires enfrenta un incremento de consultas que desborda las capacidades de atención; en ese contexto, los especialistas opinan que la nueva ley nacional de salud mental no aporta soluciones.
Inseguridad y trabajo
"Agendas con más actividades y compromisos de los que son saludables, tensión y presión en lo laboral, pocas horas de sueño, alerta, preocupación o miedo son algunas de las condiciones que tienen consecuencias en nuestro psiquismo", comenta la licenciada Marian Durao, psicóloga, especialista en psicoterapia cognitiva-conductual y sistemática del Grupo Arcis, que afirma que el resultado de este cóctel es "un aumento significativo del estrés, y esto tiene un importante impacto negativo en la salud mental de la población. La ansiedad y la depresión se encuentran entre los motivos de consulta más frecuentes de los servicios especializados, así como en las consultas ambulatorias de las unidades generales de atención".
"Hoy, las personas hacen veinte cosas a la vez -atienden el celular, están en Internet, miran televisión, etcétera-, lo que genera toda una cantidad de información enorme, y eso produce estrés, lo que se traduce en distintos cuadros, como también en síntomas orgánicos como hipertensión o úlceras, entre otros", señaló el doctor Carrión, y agregó: "Y también están la inseguridad y el exceso de trabajo".
"La vida en las grandes ciudades estimula que muchas personas tengan falsas alarmas o hipersensibilidad a los estímulos, lo cual se refleja en una preocupación incontrolable y orientada a la amenaza que se observa en muchos casos de ansiedad clínica -advirtió Durao-. La idea de que el mundo es un lugar peligroso que es necesario controlar y, a su vez, la creencia de que cualquier situación que no se puede controlar es peligrosa conducen a un pensamiento ansioso. Se calcula que alrededor del 25 por ciento de la población general cumple criterios diagnósticos de ansiedad aunque no lleguen a constituir un trastorno."
El mundo labora es hoy una gran fuente de trastornos. "Sentirse sobrepasado por cuestiones laborales o relacionadas con la seguridad, el temor a ser víctima de una situación violenta, todos son temas que hoy aparecen con frecuencia en las consultas -coincidió Bogiazian-. Y personas que no pueden desconectarse de su trabajo; cada vez vemos más consultas relacionadas con el ámbito laboral."
"El mundo tecnológico va a favor de generar ansiedad -agrega el especialista-. Buena parte de la demanda hoy está en tener más velocidad, más megas y más necesidad de tener cosas bajo control. Y cuantas menos chances hay de controlar, más ansiedad hay.".
Fuente: La Nación