Comprar un horno microondas para sólo calentar las comidas, tener un celular de última generación para realizar nada más que llamadas y enviar mensajes, o poseer una cámara de fotos profesional y utilizar el modo automático en todas las escenas, esa es la inflación funcional en el hogar.
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Atención: ¿qué es la inflación funcional en el hogar?
No tenemos la necesidad de comprar la última generación, compremos lo que realmente necesitamos, señaló a SITIO ANDINO, Marta Rizzo, socia fundadora de Prodelco y titular de Defensa al Consumidor de Luján de Cuyo.
La manía de comprar el aparato electrónico con más funciones, muchas veces no es lo recomendable para cuidar la economía doméstica.
A este fenómeno, que se da en todos los niveles sociales, se lo llama inflación funcional, la cual está instalada hace ya tiempo en los consumidores, sólo que en estos tiempos donde hay poco efectivo en la calle, el comprador deber estar alerta ante cada adquisición.
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Estamos comprando cosas que no son funcionales al hogar, por ende estamos creando inflación en nuestra casa, ya que estamos gastando dinero en algo que no es necesario, manifestó Rizzo, al explicar la "inflación funcional".
Los ejemplos son varios, en donde principalmente entran los celulares, cámaras de fotos, impresoras multifunción, hornos microondas, televisores de alta gama, entre otros aparatos.
Lo expuesto por la defensora de los consumidores, lo refuerzan los vendedores de casas de electrodomésticos consultados. Estos, señalaron que la persona decide pagar más por productos que tienen varias funciones y que muchas veces no saben para que sirven.
La gente gasta hasta donde le da el bolsillo, pero busca mucha tecnología, dijo Dante Gutiérrez, vendedor de una conocida casa de electrodomésticos.
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En Mercado Libre, según publica el diario Clarín, las cámaras de fotos profesionales y semi profesionales ya representan el 45% del total vendidas, pisándole los talones a las automáticas que deciden todo por el usuario.
Antes de realizar la compra, tenemos que preguntarnos para qué queremos eso y si vamos a usar todas las funciones que trae, indicó Rizzo.
La conducta de comprar un artefacto con muchas funciones y sólo utilizar lo básico se da generalmente en las personas adultas, no así en los adolescentes, donde la mayoría ocupa toda la tecnología que ofrece el aparato.
La publicidad despierta la necesidad de un producto, que finalmente no lo vamos a utilizar, concluyó la defensora de los derechos de los consumidores.