Si el crimen del hombre en Godoy Cruz ya era macabro, un informe preliminar de las pericias reveló que los atacantes fueron más malvados aún.
Si el crimen del hombre en Godoy Cruz ya era macabro, un informe preliminar de las pericias reveló que los atacantes fueron más malvados aún.
Es que previo a haberlo decapitado, incendiado, y lanzado a un piletón de una ripiera, los agresores habían asesinado a Rubén Cáceres de un disparo en el tórax.
Esto es lo que aseguran los peritos que le realizaron la necropsia al hombre de 35 años que fue hallado sin vida hoy en el Campo Papa de Godoy Cruz.
El fiscal de instrucción Gustavo Fehlmann confirmó a SITIO ANDINO que la causa de muerte del hombre fue el disparo, y luego agregó que, por ahora, no se descarta ninguna hipótesis.
Cabrera se dedicaba a la construcción y según declararon sus familiares, no tenía problemas con nadie. Sin embargo, los pesquisas admitieron que por ahora no se recaudado mucha información de acuerdo a las testimoniales y se espera que en las próximas horas, las personas allegadas a la víctima puedan aportar datos importantes.
Mientras tanto, la Justicia prefiere no descartar ninguna posibilidad. No tenemos nada, por lo tanto no podemos presumir nada, resumió una alta fuente judicial.
Por ahora, el caso ha sido calificado como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, aunque en los próximos días, dependiendo de algunas medidas podría cambiar. Esto, teniendo en cuenta la saña con la que actuaron el o los asesinos de Cabrera.
El cuerpo del hombre fue hallado ayer a las 23, a dos días de que su familia denunciara su desaparición en la Oficina Fiscal 4 de Godoy Cruz.
Fuentes policiales indicaron que estaban trabajando en el lugar por una serie de hechos, cuando encontraron el cadáver de Cabrera.
El mismo estaba dentro de un piletón y la cabeza yacía a pocos metros del cuerpo, dentro de una bolsa. Como si esto fuera poco, el cadáver estaba prendido fuego.
Pese a las numerosas testimoniales que se han tomado, el caso permanece sin detenidos.

