El ayudante fiscal dijo que el joven muerto en el allanamiento gatilló contra los efectivos
El revólver estaba debajo de la almohada, donde también hallaron un cuchillo y varias municiones. El peritaje al arma del chico fallecido será clave en la investigación. Una pelea entre familias originó el procedimiento.
Las pericias al arma secuestrada en la vivienda donde fue asesinado el joven de 16 años durante un allanamiento policial serán clave para el esclarecimiento de la causa. Sin embargo, el relato del ayudante fiscal que ingresó detrás de los efectivos del Grupo GES y de otro testigo, aclaran un poco la situación.
Es que el funcionario aseguró ante los líderes de la investigación que Maximiliano Ríos (16) portaba un revólver calibre 22 y que, una vez que los efectivos entraron a la vivienda, este gatilló el arma en dos ocasiones.
Además, el representante de la Oficina Fiscal 6 de Las Heras explicó que una vez que el joven cayó desplomado al suelo, todos los miembros de GES se formaron contra la pared, defendiendo el accionar de los uniformados, y alejando la versión que indica que los oficiales podrían haber "plantado" el arma.
Ese revólver, un calibre 22, fue secuestrado por los pesquisas y será peritado por los expertos en balística. Esa prueba será clave, pues si se confirma que el revólver fue gatillado, entonces los efectivos del grupo GES habrían actuado en su derecho de defenderse.
Además, los investigadores secuestraron de la vivienda varias municiones y un cuchillo. Todo esto estaba debajo de la almohada del joven que falleció en medio del operativo.
Según trascendió, el Juez de Garantías Marcos Pereira fue quien autorizó el allanamiento en la casa 8 de la manzana C del conflictivo barrio 5 Mil Lotes. El magistrado pidió que el procedimiento sea realizado por miembros del GES y solicitó que el ayudante fiscal presenciara el operativo.
Esto, ahora se transformó en una pieza clave del caso. Incluso, los investigadores admitieron la importancia de que los ayudantes fiscales presencien cada operativo. Si no estaba el ayudante, ahora el caso sería un escándalo, lanzó una alta fuente judicial.
Además, trascendió que la investigación se había iniciado días atrás luego de un tiroteo en el interior de ese barrio. Todo se originó por la pelea entre dos familias: los Funez y los Ríos. Son viejas peleas, se dan todo el tiempo, explicaron los investigadores.
Hoy, los efectivos llegaron al domicilio con el objetivo de encontrar armas de fuego y fue allí cuando se desencadenó el trágico episodio que terminó con la vida de un menor de 16 años.
En el transcurso del día, declararon en la Oficina Fiscal varias personas, entre ellas, algunos familiares directos del chico. Estos admitieron que había un arma en la casa, aunque aseguraron que Ríos no disparó contra los uniformados.
Ahora el caso fue tomado por el fiscal especial Daniel Carniello, quien comandará el expediente para determinar qué fue lo que ocurrió y si el accionar de los efectivos fue el correcto.