viernes 24 jun 2022

Las imprescindibles de Mendoza: hoy, Lita Tancredi

Por Walter Gazzo.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Sitio Andino. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
11 de junio de 2022 - 07:55

"Hay hombres y mujeres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles" (Bertolt Brecht).

Lita Haydée Tancredi nació el 16 de abril de 1934, en la Ciudad de Mendoza. Es hija de Juan Jorge Tancredi Dibaldi que era ferroviario (orindo de Buenos Aires) y María Diana Olmos (mendocina). Es la mayor de tres hermanas, siendo Mirta y Diana (fallecida hace tres años), las que le siguen.

Su infancia la vivió en el centro mendocino, ya que la casa de los Tancredi estaba ubicada en Colón y Mitre; después la familia se mudó a la calle Juan de Dios Videla, de la Sexta Sección. Lita vive en esa calle pero en una casa distinta a la de sus padres.

Su escuela primaria y secundaria fue el Normal Tomás Godoy Cruz donde egresó como maestra. Inmediatamente fue a la UNCuyo y estudió en la Escuela de Música; también estudió inglés, Ciencias Políticas y Sociales y paralelamente lo hizo en la Academia Santa Cecilia (de Adela Ponce de Bosshardt) ubicada en calle de 9 de Julio. Allí, Lita estudió danza, teatro y recibió el título de Profesora de Arte Escénico y Teatro.

Lita pisó por primera vez un escenario a los 5 años en la obra "Las bodas de Flordeluna y Pirimpilo", de Alfredo Bufano, en el Teatro Independencia. Allí salió de hormiguita. Y desde ese momento supo que lo suyo era la actuación, el amor por el teatro y así lo ha reflejado como actriz, como directora y como docente.

Una vez recibida (a sus 19 años) empezó a dar clases de teatro y comenzó su carrera como directora ya que arrancó con el armado de elencos. También aprovechó para estudiar danzas españolas.

Abrió su propia sala teatral en 1957 y allí montaba obras de teatro danza. Para ello, empezó a trabajar con Elina Molina Estrella.

La sala teatral la mantuvo hasta que llegó la pandemia. Desde entonces, no abrió más sus puertas y hoy está a la venta.

Uno de los grandes puntos fuertes que llevó Lita adelante fueron las obras infantiles. Pero la idea siempre fue clara: formar. Entonces, a los chicos les daba clases de danza, teatro y pintura. Una de sus obras emblemáticas fue "Sopa de jirafas", con la que giró por todo el país y algunos países de América.

Durante más de 60 años se dedicó a esta profesión, centrándose, en especial, en dos ejes fundamentales: la inclusión social y la educación a través del arte escénico. También le dio vida a un baile que estaba olvidado en la provincia: el tap y llegó a tener su propia compañía de baile.

Otro de los logros de Tancredi fue el festival "Creando en libertad", que "es lo más importante que tiene" según ella misma lo declaró a Sitio Andino. Lo creó para la inclusión de chicos con capacidades diferentes que subían a un escenario para movilizar al público. El elenco duró 9 años y fue declarado de interés provincial. Citaba a las escuelas, asesoraba docentes y les facilitaba el armado de la obra. Después hacían el festival que duraba una semana entera, todo el día.

Hasta hoy siguen las repercusiones de ese festival, con la creación de distintos elencos para adultos con capacidades diferentes. Estuvo en varios departamentos. La ayudaban empresarios, médicos, negociantes y otros y se terminó por razones económicas. Nunca tuyo la ayuda de ningún gobierno.

Después de más de media vida dedicada a la docencia en teatro infantil, con clases para niños, Lita Tancredi se volcó a los adultos mayores.

En toda su vida, Lita sumó un total de 27 premios y distinciones.

Hoy, a sus 88 años disfruta de la vida en su casa de la Sexta Sección. Lita estuvo casada con Carlos Santiago Ortega (fallecido); sus hijas son Mónica y Alejandra (también fallecida). Tienen tres nietos: Nicolás, Federico y Victoria; y un bisnieto: Tiago.

Te Puede Interesar