miércoles 22 jun 2022
Historia

Corte Suprema: un poco de historia y un repaso de cómo son en el mundo

Por Marcelo López Álvarez.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Sitio Andino. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
3 de junio de 2022 - 10:00

La debilidad política autoinfligida del Gobierno que decide no enviar nada al Congreso de la Nación si no tiene asegurada su votación positiva es, entre otras cosas, uno de los principales motivos por los cuales la crisis de la administración de Justicia en la Argentina (sobre todo en el fuero Federal) se ha ido extendiendo como una mancha de aceite que ennegrece todo a su paso.

El fiel reflejo de este escenario, que en cualquier momento se puede transformar en una crisis severa, es la situación en la cual se desempeña la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Integrada por solo cuatro miembros, todos hombres, dos de ellos con la debilidad de origen de haber aceptado ser nombrados violando todos los procesos constitucionales y legales y cuyo comportamiento fuera del ámbito judicial (e incluso dentro de este) se parece más al de dirigentes políticos en campaña por un cargo que a la de los hombres que, por su función, son los garantes de una republica democrática, constitucional y justa.

Las últimas declaraciones del presidente de la Corte, en un evento en Chile, vienen a reafirmar este concepto. En una Republica seria, como muchas veces les gusta decir a ellos mismos, sería inadmisible que un miembro del máximo tribunal se pronuncie públicamente sobre la validez o no de derechos de los ciudadanos. ¿Si mañana se tiene que expedir sobre esos derechos? Qué pasaría.

El Gobierno actual en sus dos años y medio de mandato ha sido incapaz de cambiar la situación y ahora por primera vez está frente a una oportunidad de tomar la iniciativa en ese ámbito gracias al acuerdo de un nutrido grupo de gobernadores que entregaron al presidente un proyecto para reformar profundamente y con cierto espacio de federalismo el máximo tribunal de la Nación.

Pero cual es la historia de la Corte en la Argentina, un máximo tribunal de justicia que no es la primera vez que es cómplice de complicaciones políticas en la vida del país.

Si repasamos la historia la relación del máximo tribunal de justicia con la Nación vino complicada de movida.

La Constitución de 1853 dispuso en su artículo 91 que el Poder Judicial de la Nación sería ejercido por una Corte Suprema de Justicia de la Nación compuesta por nueve miembros y dos fiscales. Debía establecerse en la Capital del país y el Congreso Nacional debía decidir cuantos y cómo serian y se conformarían los tribunales inferiores. Los supremos al igual que ahora debían ser propuestos por el Presidente y aprobados por el Senado.

Sin embargo, durante los primeros 10 años de la Constitución Justo José de Urquiza no logró conformar el Tribunal ya que de los nueve nombrados solo se presentaron tres a tomar y jurar el cargo el 27 de octubre de 1853.

Con la primera reforma y organización de la Justicia en 1860 se aprobó uno de los problemas que siguen hasta hoy, se le dio a la Corte la facultad de Tribunal Constitucional y se suprimió la cantidad de jueces dejándole al Congreso la decisión de cuántos consideraba suficiente.

En 1862 la Ley 27, Ley Orgánica de la Justicia Federal determinó que la Corte estaría integrada por 5 magistrados.

Lo cierto es que recién la Corte se pudo poner en marcha 10 años después de la Constitución, con Mitre como presidente, pero al igual que ahora empezó su funcionamiento con 4 miembros porque Valentín Alsina, para quien Mitre había reservado la presidencia de la Corte, prefirió seguir como Senador en vez de tomar su cargo en la Justicia. La Corte quedo entonces integrada por Francisco de las Carreras, Francisco Delgado, José Barros Pazos y Salvador María del Carril.

En 1960 por la ley 15.271 en el Gobierno de Arturo Frondizi se determinó que la Corte esté compuesta de siete ministros.

Así fue hasta 1966 que el gobierno de facto de En el año 1966, el dictador Juan Carlos Onganía redujo otra vez el número de integrantes a cinco a 5.

En el año 1990 Carlos Menem lo lleva a 9 y finalmente en 2006 Nestor Kircher, después de la profunda reforma que fue terminar con una de las Cortes más desprestigiadas de la historia vuelve a los 5 miembros como hasta hoy.

El proyecto presentado ayer por los gobernadores al presidente propicia que la Corte tenga 25 miembros, uno por cada una de las jurisdicciones y del Estado Nacional, con paridad de género, para conformar una Corte con carácter federal, según explicó el gobernador del Chaco Jorge Capitanich.

Más allá de consideraciones políticas y jurídicas, que ya habrá tiempo de hacerlas, vale la pena ver rápidamente que pasa en otros países del mundo

Los cuatro miembros de la actual Corte Suprema Argentina

El modelo judicial argentino fue tomado por los constitucionalistas del de los Estados Unidos y allí la Corte está integrada históricamente por 9 miembros que integran una sala única.

El Supremo Tribunal Federal de Brasil se compone de 11 jueces y también en una sala única, en tanto que, en Colombia, que por estos días atraviesa el proceso electoral, tiene 23 magistrados y tiene 4 salas, una de ellas llamada plena e integrada por los 23 jueces.

Chile tiene 21 miembros divididos en tres salas y la nueva Constitución en redacción no prevé ningún cambio

Nuestra madre patria tiene dos instancias superiores, el España, el Constitucional y el Supremo divididos en Salas temáticas. El Tribunal Constitucional se compone de 12 miembros que duran nueve años en el cargo. El Tribunal Supremo de España está compuesto por el presidente del tribunal, 5 presidentes de sala y 74 magistrados.

La primera Corte de Casación del mundo es la Corte de Casación Francesa creada en 1789 (de allí se tomó el modelo de la Cámara Federal de Casación Penal Argentina creada en 1991 durante la presidencia de Carlos Menem) es el Tribunal Supremo y se compone de 6 salas: 3 Civiles, 1 Comercial Financiera y Económica, 1 Social y 1 Criminal y tiene 120 miembros. Casi un parlamento judicial podríamos decir.

En la Inglaterra, que está festejando los 70 años de Reinado de Isabel, la Suprema Corte del Reino Unido tiene 12 ministros y en Alemania el Tribunal Federal Constitucional se divide en 2 llamados senados de 8 miembros cada uno que duran en su cargo 12 años. En Suiza se llama Tribunal Federal y se compone de 30 jueces y tienen la originalidad de tener ya designados de 15 suplentes

La Corte Suprema de Justicia de Japón se compone de 15 jueces, la de Australia 7 y la de Canadá 9 y la de México por 11 que se dividen en dos salas.

Hay dos que tienen datos llamativos como la de India que tiene 26 miembros que se tienen que retirar a los 65 años y la de Bélgica que se compone de 12 jueces: 6 del grupo lingüístico holandés y 6 del grupo lingüístico francés, y al menos uno de los jueces debe tener conocimiento del idioma alemán y se tienen que retirar a los 70 años.

Cómo se ve no hay formas y métodos uniformes en el mundo y hay ejemplos para defender cualquier tipo de integración, quizás aquí en la Argentina viendo la historia el problema no este tanto en el número sino en la política y la ciudadanía. 

Te Puede Interesar