Si bien la cosecha vitivinícola se encuentra bastante avanzada, aún queda una considerable cantidad de viñas sin levantar la vid, debido principalmente al estado óptimo que requieren las bodegas o cooperativas, como la graduación.
Si bien la cosecha vitivinícola se encuentra bastante avanzada, aún queda una considerable cantidad de viñas sin levantar la vid, debido principalmente al estado óptimo que requieren las bodegas o cooperativas, como la graduación.
"Esta merma que se está dando, no solo en el valle de uco, sino en todo el oasis productivo de la provincia, superior al 20 %, lo que claramente está impactando en los precios y hay buenas expectativas de cerrar la vendimia con valores superiores al año pasado, hoy se habla de una base para malbec a 80 pesos, no es un mal número, pero el tema es que no están los kilos por hectáreas y por otro lado, el contexto macroeconómico que tiene que ver con el alza de los precios de los insumos de cualquier producción agrícola, en lo que en algunos los aumentos superan el 150%", dijo Carlos Dávila, productor y actual Vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán.
Tomate
En el diálogo con Noticiero Andino Valle de Uco, se abarcaron otros sectores de la producción, como por ejemplo el tomate "depende la zonas, ha habido muy buena productividad y ahora habrá que ver el precio que liquidan las fábricas, pero estamos hablando de valores históricos para esta producción que rondan los 10 centavos de dólar por kilo y además algo positivo que ha tenido el Valle de Uco, es que no hemos sufrido mucha contingencia climática para este producto y cosechar para un productor siempre es importante, porque por lo menos permite seguir con la cadena de producción y no abandonar las fincas", expresó Dávila.
Ajo
Otra de las producciones importantes que hay en el Valle de Uco, tiene que ver con el ajo, sector al cual no le ha ido como esperaban.
Dávila resaltó que "prácticamente se han pagado los mismos precios que en 2021 por lo que si la producción por hectárea es buena en cuanto a la cantidad de kilos, te permite subsistir y volver a apostar para la próxima cosecha, se da todo lo contrario si el rinde no es el esperado".
Protección de la producción
Cuando uno escucha y ve la realidad de las distintas producciones que tiene la provincia, se llega a una conclusión y es que siguen faltando políticas de estado que regulen y orienten al productor.
Dávila al respecto destacó que "claramente hay que definir una política del punto de vista agrícola para Mendoza y con las diferencias que tienen los distintos oasis productivos. Aquí vemos como se perdió la manzana, la pera, la cereza y por consiguiente las Pymes que se dedicaban a estos cultivos y está pasando con el durazno para industria, en donde en los últimos tres años se perdió el 22% de la producción y sobre esto hay que trabajar firmemente desde el estado y evitar que se sigan perdiendo hectáreas productivas y productores con tierras abandonadas, porque de lo contrario vamos a terminar pensando que hay que trabajar en el estado como única salida, no ésta generación de ahora, sino las que vienen".
Sobre cuáles son los temas que hay que plantearse seriamente Dávila enumeró que "es indispensable el riego sistematizado porque la crisis hídrica ya no es crisis, es una realidad; porque hay que protegerse del granizo y por consiguiente hay que tener una política intensiva sobre malla antigranizo y después buscando que la industrialización de la producción de cada oasis se pueda elaborar en la misma región, evitando un montón de costos que se dan al tener que llevar la producción a otra zona de la provincia y la Nación también tiene su parte, hoy la presión impositiva es altísima y a modo de ejemplo si analizamos una boleta de energía de un productor donde el 31% del total a pagar son impuestos" finalizó expresando Carlos Dávila.

