Un "mar de petróleo" y crisis de precios: 3 preguntas para entender cómo afecta a Mendoza
Como país que produce hidrocarburos, Argentina toma como referencia el valor del barril de petróleo Brent, referencia para Europa que cotiza en el mercado de Londres. Y si bien no cayó tan dramáticamente como el WTI (la referencia para EEUU que se transa a valores negativos por estos días), que cotice en alrededor de u$d 22 y a la baja es un dolor de cabeza para una Mendoza financieramente complicada.
Es que en medio de la pelea en el seno de la OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos) con la Nación para mejorar el precio del barril "criollo" hasta los u$d 54, la pandemia del coronavirus trastocó abruptamente los planes. El encierro forzado hizo caer la demanda de combustibles un 90% y con eso la producción (primero de Vaca Muerta, porque sus costos de extracción superan los 40 dólares) y el precio del petróleo más del 60%, aunque no así de las naftas.
Ante ese cuadro, el Ministerio de Desarrollo Productivo apura la aplicación de un "precio sostén" mientras dure el efecto de la cuarentena y el parate económico, lo que contrasta los márgenes de las petroleras, un mercado de combustibles alicaído y la sed de recaudación de provincias productoras al límite por la crisis. A continuación, 4 puntos para entender la situación en Mendoza:
-Con menos producción y un precio más bajo ¿cuánto pierde Mendoza en el cobro de regalías?
Las principales refinadoras del país dejaron de procesar crudo o están en niveles mínimos, y la de YPF en Luján no es la excepción. Actualmente la planta refina un 50% de lo que puede, que normalmente llega a 17 mil m3 por día. O sea, unos 8.500 m3 solamente. Por otra parte, los yacimientos activos que hay en Mendoza también bajaron el ritmo: desde el inicio de la cuarentena la producción diaria de 11 mil m3 se redujo a sólo 7 mil. Una cifra que no impactó en los últimos días de marzo pero lo hará de lleno en abril, el primer mes completo de parálisis.
En marzo, de la mano de la caída del precio, las empresas liquidaron un 20% menos regalías, pero en este punto hay un aspecto que tiene a Mendoza en el "tire y afloje" con la Nación: la quita del cobro de retenciones del 12%, lo que mejoraría la recaudación los próximos meses.
El cálculo es sencillo: sobre el valor de referencia por barril producido (u$d 22 hasta el martes), las petroleras liquidarían, luego de la alícuota percibida como exportación y de unos u$d 4 estimados en concepto de costos logísticos, sobre un precio neto de alrededor de u$d 15,50.
"Si a la caída del precio se suma la producción, estimamos que la recaudación será 50% inferior a la de febrero, que fue, dadas las condiciones del último tiempo, un mes considerado normal", estimó el subsecretario de Energía e Hidrocarburos de la Provincia, Emilio Guiñazú Fader.
-Barril criollo o sostén de 45 dólares sin baja de precios en surtidor. ¿Qué tiene y que le falta?
Es el monto que pretende fijar el Gobierno nacional para amortiguar la crisis del sector petrolero, evitar despidos y que se paren equipos, y al mismo tiempo no siga la merma de recaudación para las provincias, previo a la crisis aspiraban a 54 dólares. Sin embargo, desde el Ejecutivo mendocino hay conformidad a medias: insisten en que los precios de los combustibles tienen que bajar, dado que al disparars el del crudo las compañías ganan con la diferencia.
Según Guiñazú "antes de esta crisis, si se mantenía el precio de las naftas, debía ser a igual volumen y precio del crudo. Ahora se cae el consumo de nafta y objetivamente hay disparidad, porque tenemos "naftas criollas", no barril: la idea es que en ese caso se reparta hasta un equilibrio entre el valor del crudo y del refino".
A criterio del funcionario, en ese punto "no están muy claros los márgenes, que se distribuyen las compañías y el Estado nacional. ¿Cómo se explica que liquiden regalías al precio internacional pero no bajan los valores en surtidos? O ambos deberían ser internacionales, o ambos locales, pero con un precio de equilibrio para que la industria pueda volver a pleno cuando los principales productores del mundo retomen la actividad".
Si bien asumen sería un precio intermedio entre el de febrero (casi 50) y marzo (40 promedio), el Gobierno mendocino ya puso sobre la mesa la necesidad de eliminar el 12% de retenciones y el "export parity" (paridad de exportación) para que el barril criollo rinda más durante la crisis.
Crisis mundial de consumo y excedentes: ¿hasta cuándo?
Lo dicho: febrero fue el último mes "normal". Es que la producción mantenía un crecimiento del 2,5% anual, a un ritmo de 535 mil barriles diarios para cubrir el mercado interno y la exportación, pero la pandemia cambió todo al punto que se estima una retracción del 20% para cerrar el año (casi 7 millones de barriles menos por jornada, según la OPEP).
En el Gobierno son optimistas, al asegurar que es un "agujero negro" que no refleja la realidad del mercado ni algo definitivo para el negocio petrolero. Se esperan otros valores desde junio de la mano de un recupero de demanda, cuya ausencia propiciaría un ajuste "por las buenas o por las malas".
Las primeras señales llegan desde China. El gigante asiático, a la salida de la cuarentena, primero deberá consumir sus stocks y luego debería empezar a traccionar al mercado internacional. En la misma línea asoma Alemania.
Con todo, calmar las aguas puede llevar no menos de 90 días, según se estima. Y dependerá de inversores y los contratos, más caros o baratos en función de los plazos.
Lo cierto es que la OPEP ya pronosticó que la demanda de crudo descendería en torno a 20 millones de barriles por día en abril. En el conjunto del año, la demanda se reducirá en 6,91 millones de barriles por jornada.