Cómo prepararse para "el día después de mañana" con los recaudos que exije trabajar en medio de la pandemia es una de las consignas para muchas empresas a la espera de lo que pueda ocurrir luego del 26 de abril. Reabrir las puertas conlleva gastos ineludibles como la aplicación de un protocolo sanitario a cumplir a rajatabla, que de acuerdo a algunas estimaciones implicará desembolsar entre , como mínimo, hasta $4.000 por cada trabajador que retome su labor cotidiana.
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El día después: cumplir un protocolo sanitario puede costar entre $600 y $4.000 por trabajador
Es, para quienes analizan las condiciones del retorno, sólo un extracosto obligado por la bisagra que significa el coronavirus en materia de política sanitaria dentro de las compañías. La inversión básica en "kits" de higiene para los empleados, pero va mucho más allá.
"Es el día después de mañana, porque nadie sabe a ciencia cierta la fecha de retorno. Lo primero es que tiene que hacerse de forma muy cuidada con cada uno de los trabajadores para evitar que se enfermen: si eso ocurre probablemente esté treinta días sin ir a trabajar, además del riesgo de contagiar a otros cinco o diez compañeros lo que puede ocasionar que en poco tiempo la empresa nuevamente quede paralizada", analiza la especialista Paula Ariet, en base a un estudio que analiza los pasos a seguir por las empresas en la próxima etapa.
Para Ariet, el primer paso es la capacitación acerca de qué es el Covid-19. Y cómo resguardarse del virus, además de adaptar la forma de trabajar y sociabilizar con distanciamiento sobre todo quienes tendrán que volver a su empresa.
"Algo a tener en cuenta es que probablemente deban eliminarse los espacios comunes para reconvertirlos en áreas de trabajo con los recaudos del distanciamiento a 2 metros. Pero sobre todo que cada persona tendrá que contar con un kit personal al ingresar: como mínimo, barbijo o máscaras de protección facial, guantes y un set personal de higiene, con jabón y alcohol en gel, sin contar con la necesidad de un cableado o de cubrir el traslado de la persona", explica.
El costo de volver
El sector metalmecánico y metalúrgico es uno de los que "abrió el paragûas" anticipadamente, y elaboró un protocolo de procedimientos con la mira puesta en que la cuarentena administrada permita a las empresas volver al ruedo pronto. Es un reglamento que incluye desde EPP (Elementos de Protección Personal, mascarillas, guantes y ropa), hasta consideraciones respecto a la higiene y disposición de espacios.
Los números muestran que, del universo de 15.000 en Mendoza, la cantidad de trabajadores que retoman la rutina creció mucho: mientras a fines de marzo eran apenas 300 vinculados al sector de alimentos y bebidas o de servicios petroleros, en lo que va de abril esa cifra se multiplicó por 10 de la mano de la fabricación de maquinaria agrícola y vial. Es decir que entre el 15 y el 20% del total de empleados volvieron a su lugar de trabajo.
"Nos es imprescindible volver a trabajar y estamos convencidos de que debemos pensar en el día después, sin dejar de aclarar que el problema central es el COVID-19, pero que con planificación y buen criterio, podemos resolver la coyuntura y plantar bases para que cuando superemos la crisis sanitaria, la crisis económica sea lo más leve posible", indicaron en Asinmet.
Las empresas ya sacan cuentas a partir de costos unitarios para preservar a cada trabajador: la protección facial está entre $30 (barbijo) y $180 (máscara de acetato), mientras que los guantes descartables oscilan en torno a los $10. A eso se suman los insumos para la higiene cotidiana, como alcohol en gel ($350/400 por litro) y cloro ($35 el litro aproximadamente)
A Rubén Caparotta, propietario de la fábrica de transformadores Artrans, le preocupa el escenario por venir dado que "previo a la cuarentena el sector ya venía trabajando a un 40% de su capacidad instalada. Con el proyecto de Portezuelo que viene lento, las empresas no invierten lo que necesitarían y para colmo ahora el petróleo está en crisis y la construcción parada".
De una dotación de 110 personas, la firma ya encaró una prueba piloto con una dotación mínima del 10% que asiste a la planta. "Por ahora no es trascendente la inversión en todo lo necesario, como barbijos, gafas y alcohol. Pero dependiendo de la proyección en el tiempo aplicarlo a todo el personal va a resultar un ítem importante si se suma al costo de la energía e impuestos", asume Caparotta, con un presupuesto inicial a mano que supera los $70.000 mensuales.
En general, para una empresa el cálculo por trabajador puede arrancar en alrededor de $600 (sólo por el kit básico, sin traslado) pero puede llegar a $4000, si, como explica Ariet, se requiere el cableado "para trasladarlo a un lugar específico y sumar más puestos de trabajo. Eso implica un costo elevado para una organización si quiere optimizar los espacios".
Avanza el protocolo oficial
El Gobierno tiene claro que los cambios están a la vuelta de la esquina, y que desde el lunes 27 de abril el panorama del mercado productivo y laboral puede ser otro. En estos días definen pautas de exigencia rigurosa para que salir de la cuarentena sea lo más ordenadamente posible.
Según adelantó el ministro de Economía, Enrique Vaquié, "desde la semana que viene empezaremos las charlas con cámaras y sindicatos para empezar a ver el día despues, con las armas que tenemos. Hay que estar preparados para despues del 26 si es que no se extiende la cuarentena".
Para el ministro, las primeras actividades apuntadas "en el mundo" son las fábricas y la construcción en general. "Con el ministerio de Salud estamos trabajando en un protocolo sanitario para cada uno de los sectores en la provincia, que ya está en manos del gobernador", señaló Vaquié.