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Con 60% de morosidad, cooperativas eléctricas piden más plazo para pagar la energía

Al margen de la posición de las principales distribuidoras del Gran Mendoza, las cooperativas eléctricas que abastecen a varias regiones como el Este y el Sur provincial advierten que la crisis debilitó sus arcas. Y ante el riesgo de corte de cadena de pagos, buscan equilibrar cargas con un pedido urgente al mercado mayorista que las provee: más tiempo para pagar y menor costo financiero a la hora de abonar las facturas por compra de energía.

El pedido se formuló a través de un documento, los prestadores miembros de FACE (Federación Argentina de Cooperativas Eléctricas), dirigido a Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) a instancias de la Secretaría de Energía de la Nación. Concretamente, se trata de exceptuar del cobro de intereses y recargos.

"Previo a la emergencia lo discutíamos, pero con el desplome de la recaudación se vuelve más relevante. En nuestro caso, mientras algunas cooperativas pudieron pagar un 50% hicimos un esfuerzo por cancelar abril, habrá que ver que pasa en mayo. Esperamos razonabilidad por parte de Cammesa sobre todo para los que cumplimos, en cuanto a plazos e intereses", reflexiona José Alvarez, presidente de FACE y titular de Cooperativa Alto Verde-Algarrobo Grande, que atiende a unos 130 mil usuarios en la zona Este.

¿Cuál es el principal argumento? Una morosidad que desde la declaración del aislamiento obligatorio el 20 de marzo trepó de 40% al 60%. Para las finanzas de Alto Verde es todo un problema: de su recaudación mensual que normalmente ronda los $90 millones, un 65% se destina a pagar la energía que suministra. Sin embargo, durante la primera semana de abril los ingresos no superaron los $2 millones.

El cierre de los bancos y centros de cobranza habituales complicó más. Por eso es que la cooperativa logró autorización para habilitar una caja propia en su sede y así mejorar el ritmo de pago por parte de sus clientes. 

Una mora "forzada"

  Al momento de comenzar la cuarentena, la mayoría de las facturas no habían vencido y por ende el porcentaje de cobranza era mínimo. Pero la prórroga empezó a generar dificultades sobre todo al sumarse el pago de salarios cuando la recaudación en el mejor de los casos llegaba al 40%.

En la enumeración de factores, la Federación que nuclea a otras 240 cooperativas zonales como Cecsagal (General Alvear) que abastecen a 2,4 millones de usuarios (17% del total país) suma la  "Abstención de cortes de servicios en caso de mora o falta de pago" por 180 días a usuarios residenciales y no residenciales más vulnerables, que estima alcanzará a 4 de cada 10 usuarios

Por eso Álvarez, también apela a  la razonabilidad a la hora de cancelar sus boletas "para poder mantener el servicio en condiciones más allá de las dificultades actuales, e independientemente de que el Gobierno haya prohibido cortes en ese lapso".

 Los miembros de la entidad exponen que aún sin reglamentarse la medida "los usuarios ya se están tomando los plazos de mora que pueden llegar a ser de tres facturas, con lo que se estima que luego del periodo de vigencia enfrentaremos un facturado completo de cada cooperativa sin cobrar y esto pone en un serio riesgo de colapso la prestación". 

La caída del consumo, otro factor

 Independientemente de la morosidad, también la demanda cae y eso, a criterio de los prestadores va a impactar en las próximas facturas. La comparación de la primera con la segunda quincena de marzo lo evidencia entre los grandes clientes.

  Según los números que sustentan el planteo a Cammesa y el Gobierno nacional la merma del consumo más fuerte estuvo en industrias con el 52%. Algo menor (16%) fue en el sector de alimentación, comercios y servicios, mientras que para la actividad petrolera y minera llegó a 5%. 

Frente al próximo vencimiento de las facturas a pagar al proveedor mayorista, equivalente al 43% de la facturación las cooperativas advierten que "ni el 50% no pagado ni el 100% a pagar en abril está en las arcas de los distribuidores". Y que con el corte de la cadena de pagos ue "se presenta como una realidad", alertan sobre el riesgo de iliquidez para afrontar los sueldos y también impuestos, que representan un 30% de la recaudación prevista .

 El pedido: plazo, costos y algo más

 Con todo, el pedido concreto de FACE a Cammesa es "suspender el vencimiento de la factura que debe abonarse el 8 de abril y acordar una forma de pago con los agentes". Para eso, condensa en 4 puntos los criterios a tener en cuenta para flexibilizar la forma de pago mientras dure la crisis por el Covid-19.

Los dos primeros son el nivel de cobranza y las condiciones para garantizar la continuidad del servicio (salarios, insumos esenciales, etc). Asimismo, la exigencia oficial de no cortar el suministro a aproximadamente el 40% de sus usuarios. Y el plan (cuotas, intereses, plazo de gracia, etc.) "que se imponga para el pago de la mora generada por los beneficiarios del DNU 311/2020", eximidos por 180 días, además de "herramientas" para un trato igualitario entre las cooperativas y las distribuidoras eléctricas.


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