Decenas de familiares de víctimas se reunieron, desde temprano, en tribunales para seguir de cerca el fallo de los jueces. La condena a los tres imputados generó alegría y desahogo en los presentes.
"No festejamos nada. Tenemos un alivio en nuestros corazones. Ahora espero que el mundo se contagie de esto, de la justicia que ha hecho Mendoza y así se puedan esclarecer todos los casos que hay a oscuras", explicó Ariel Lizarraga, padre de una de las víctimas.
Luego agregó: "Esto es lo que pasaba en Verona, Italia y La Plata. En Mendoza salió a la luz, ahora que el mundo se contagie, se acabó la impunidad".
En tanto que el Lizarraga agradeció el trabajo de los abogados querellantes, del fiscal Gustavo Stroppiana y de los jueces que dictaron sentencia.