"Estoy furioso porque no sólo se han arruinado nuestras vacaciones, sino que ahora tenemos que hacer todo el papeleo para recuperar nuestro dinero", decía James a la AFP mientras Kim se declaraba "bajo mucho estrés" y "totalmente conmocionada".
Las escenas eran similares en aeropuertos de todo el mundo, como el español de Palma de Mallorca, donde agentes del gobierno británico vestidos con chalecos amarillos ayudaban a los turistas desorientados.
"Anoche, antes de irnos a dormir, hablamos con el representante de Thomas Cook en el hotel, que nos dijo 'todo está bien, todo está genial'. Esta mañana nos levantamos a las seis, mi esposa encendió el televisor y ahí fue cuando nos enteramos de que Thomas Cook había entrado en liquidación o lo que sea", decía Jim Faulkner, de 68 años, mientras esperaba regresar a Glasgow.
En el archipiélago español de Baleares había entre 25.000 y 30.000 clientes británicos de Thomas Cook, que empezaron a regresar en los aviones movilizados por la Autoridad de Aviación Civil (CAA), en la mayor operación de repatriación organizada por el Reino Unido en tiempos de paz.
Bajo el apelativo "Operación Matterhorn", las autoridades fletaron unos 40 aviones y se preveía 1.000 vuelos en una operación para repatriar a 150.000 viajeros británicos que podría costar hasta 100 millones de libras.
Pero sumando todos los destinos y nacionalidades, Thomas Cook tenía a unos 600.000 turistas de vacaciones en numerosos países y sólo los británicos entraban en la gran repatriación organizada por Londres.
Unos 22.000 turistas actualmente en Grecia podrían regresar a sus hogares en los próximos tres días, informó por su parte el gobierno griego. Los otros países de la Unión Europea también deberían supervisar el regreso de sus ciudadanos, cubiertos por una directiva europea, ATOL, que protege los viajes pagados por adelantado.
Thomas Cook está presente en Cuba, México, Tailandia, China, Emiratos Árabes Unidos o las islas Maldivas. Pero sus principales destinos se encuentra en el sur de Europa y en países mediterráneos como Túnez y Turquía.
22.000 empleos amenazados
La noticia podía tener también dramáticas consecuencias para los 22.000 empleados de Thomas Cook en todo el mundo, 9.000 de ellos en un Reino Unido cuya economía ya se ha visto sacudida por el Brexit.
"Esperamos que el grupo pueda ser vendido a nuevos inversores en lugar de ser desechado como un puñado de chatarra", declaró el secretario general del sindicato TSSA, el gibraltareño Manuel Cortes.
Thomas Cook, compañía pionera de los viajes turísticos de 178 años de antigüedad, negoció intensamente durante todo el fin de semana en busca de una inyección de 200 millones de libras -unos 250 millones de dólares, 227 millones de euros- para evitar el colapso. Pero fracasó y el lunes tuvo que cerrar repentinamente.
"Un rescate no habría sido un buen uso del dinero de los contribuyentes, habríamos tenido que repatriar a la gente más adelante y habríamos perdido más dinero en el proceso", defendió este lunes una portavoz del ejecutivo británico.
"Es un mercado muy competitivo y no es función del gobierno apoyar a las empresas cuando surge este tipo de problemas", agregó, asegurando que se investigará la responsabilidad de los directivos, que cobraron importantes primas mientras empeoraban los resultados del grupo.
El turoperador había visto decaer su negocio en los últimos años debido a la feroz competencia de las web de viajes y la reticencia de los turistas a viajar ante las incertidumbres que rodean al Brexit, retrasado ya dos veces este año.
El grupo presentó un plan de reestructuración por el cual el conglomerado chino Fosun habría tomado el control de sus actividades de turoperador, al tiempo que los acreedores (entre otros, los bancos RBS, Barclays y Lloyds) asumían el de su compañía aérea.
Pero los 900 millones de libras (1.020 millones de euros, 1.120 millones de dólares) prometidos por las partes no eran suficientes y por eso la compañía necesitaba otros 200 millones de libras para continuar con sus actividades.
Duro impacto en España
Representantes del área de Turismo de los gobiernos de Canarias, Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía pedirán al Ejecutivo que aplique subvenciones para el sector hotelero en esos territorios a raíz de la quiebra del turoperador Thomas Cook y así "tranquilizar" a las empresas.
Estas cinco comunidades autónomas son las regiones que más se verán afectadas por la caída de la agencia de viajes, por lo que esta mañana han acudido a una reunión en el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio para abordar la situación "excepcional" que se abre tras este evento.
El consejero de Modelo Económico, Turismo y Trabajo de Baleares, Iago Negueruela, ha explicado antes de entrar al encuentro que el principal objetivo es "articular medidas que den tranquilidad y seguridad a las empresas" de estas zonas, ya que constituyen la "principal industria" turística del país y dependen de ella económicamente.
"Hay muchos hoteles que no tienen asegurados los cobros de estos días" y es un problema que hay que abordar, ha asegurado, sumado al hecho de que el Gobierno británico dedicará la mayor aportación de capital a repatriar a los viajeros afectados y no a compensar las empresas, ha dicho.
Negueruela no ha querido desvelar la cuantía en la que cifran las pérdidas que supone la quiebra de Thomas Cook, al menos antes de compartirlas con el resto de administraciones autonómicas y con el Gobierno central.
El secretario autonómico de Turismo de la Generalitat Valenciana, Frances Colomer, ha afirmado que pondrá sobre la mesa la necesidad de encontrar una solución para la repatriación de los británicos que están en España para así "fortalecer" la imagen de España como un país "fiable" y "seguro".
En este sentido, apoya el planteamiento de aplicar incentivos fiscales para sustituir con celeridad a la gigante turoperadora y que "otras compañías alternativas puedan operar" en la misma escala.
Junto a ellos han acudido el secretario general para el Turismo de Andalucía, Manuel Muñoz; el director general de Turismo de Cataluña, Octavi Bono; y la consejera del Gobierno canario, Yaiza Castilla.
Además, participan en la reunión presidida por la ministra de Industria en funciones, Reyes Maroto, el presidente de la patronal estatal (CEAT), Juan Molas, y también de las autonomías mencionadas, así como la secretaria general de Transporte, María José Rallo. Fuente: AFP y EFE