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juicio por jurado

Tras negarse a dictar perpetua, Martearena condenó a 25 años a los tres asesinos del cuidacoches

Por Pablo Segura

El juez Eduardo Martearena, tras declarar inconstitucional la prisión perpetua, condenó a 25 años de prisión a los tres acusados de matar a golpes y prender fuego al cuidacoches Juan Lucero, el hombre que fue golpeado y prendido fuego en Godoy Cruz.

Los condenados fueron los hermanos Abel (32) y Rafael Yañez (45), junto Mariano Gutiérrez (24), quienes fueron encontrados culpables de "homicidio premeditado de dos o más personas".

Así el magistrado puso punto final a un polémico juicio por jurado en el que mostró, tal como ha realizado en otras causas, su postura sobre la prisión perpetua, condena que para él es "inconstitucional" porque no cumple el objetivo de la pena, que es de "re sociabilizar" al condenado.

Los condenados: Mariano Gutiérrez y detrás los hermanos Abel y Rafael Yañez. 

Ahora bien, lejos de finalizar, la causa tendrá otra batalla en la Suprema Corte de Justicia de la provincia. Es que los representantes del Ministerio Público, Fernando Guzzo y Gustavo Pirrello, anunciaron que apelarán la sentencia ante el máximo tribunal.

Esto ya había sido anticipado el día en el que Martearena se negó a condenar a perpetua a los tres acusados y citó a las partes a la audiencia de cesura, realizada hoy, para discutir la pena.

Este jueves, la sala 4 de Tribunales provinciales se colmó de funcionarios judiciales. Abogados particulares, defensores del Poder Judicial, fiscales y demás, no quisieron perderse la "disputa" por la pena hacia los tres sospechosos.

Guzzo y Pirrello mantuvieron la postura de condenar a los sospechosos a prisión perpetua. Luego, el abogado Pablo Rotondi, defensor de Gutiérrez, pidió que su cliente fuera absuelto al entender que los fiscales "no habían solicitado ninguna pena, debido a que la perpetua ya había sido declarada inconstitucional".

En tanto que los abogados Oscar y Jorge Torres, en defensa de los hermanos Yañez, pidieron una pena de 8 años de cárcel. Para los letrados, al quedar sin efecto la calificación "homicidio premeditado de 2 o más personas" -según ellos-, el caso debía analizarse como un "homicidio simple", pidiendo de esa forma la pena más baja que tiene esa figura -de 8 a 25 años de cárcel-.

El Jefe de Fiscales, Fernando Guzzo. Apelará la sentencia.

A partir de allí, todo quedó en manos del juez, quien durante horas se explayó ante todos los presentes en la sala.

Martearena volvió a sostener su postura sobre la perpetua, afirmando que "no cumple con el objetivo de re sociabilizar al condenado". También agregó que la pena máxima "no demuestra la culpabilidad de los hechos", es decir, qué grado de responsabilidad tiene cada uno de los acusados.

Luego fundamentó su decisión detallando la situación de cada uno de los condenados, teniendo en cuenta su edad y estudios, entre otros puntos.

Así las cosas, anticipó que la pena para los acusados "no debía ser poca", debido a que "habían cometido un hecho grave" y de esa forma fijó una pena de 25 años de cárcel.

Ahora la causa, seguramente, irá a parar a las manos de la Suprema Corte de Justicia, que tendrá en sus manos la difícil decisión de dejar firme una sentencia que puede marcar un importante precedente en la justicia local.

La opinión del fiscal Guzzo, tras la sentencia

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