Dolor y valor de una hija: Condenan a 15 años a su padre por abusar de ella

Los jueces María Eugenia Laigle, Néstor Murcia y Ariel Hernández, condenaron este lunes a 15 años de prisión a un comerciante sanrafaelino que abusó sexualmente de su hija varias veces, cuando ella era menor.

La joven, se animó a denunciarlo tras cinco meses de terapia, ya que antes no se atrevía a hablar del tema ni siquiera con su familia y amigos.

De a poco pudo ir narrando sus vivencias con su ex novio y un sacerdote. Pero no fue hasta que la psicóloga descubrió su trauma, que ella decidió recurrir a la Justicia, tras escuchar que su progenitor podía tener "una patología y le podía hacer lo mismo a sus hermanos".

Relató que siempre se sintió manipulada por su padre, que sentía "una gran tristeza y era como que no lo aceptaba".

Si bien "no recordaba la fecha exacta, pero era el cumpleaños de uno de mis hermanitos; que se quedaron a dormir sus hermanos, y el padre le insistió que ella durmiera en la cama con él", dijo, en relación a cuándo comenzaron los abusos. Sí le quedó marcado que él le "tocó la cola" y a ella "le pareció muy extraño eso", en referencia a lo sucedido en 2007, cuando esta niña tenía apenas 11 años de edad.

En su denuncia, dijo también que "después de eso, no sé cómo fue pasando, pero los tocamientos se fueron reiterando, en sus partes íntimas. Yo dormía en una habitación contigua a la de mi papá, él ingresaba en ropa interior y se acostaba a mi lado".

Que medio año después de aquel episodio, nuevamente sin recordar el día, una noche en la casa de su padre, las cosas fueron peores porque él la llevó a la cama y se produjo el acceso; que ella "lloraba y no entendía por qué él continuaba".

Eso se repitió "muchas veces... innumerables veces".

"Viví con mi papá hasta hace un año, manipulada, que si me iba de la casa no iba a poder vivir sola, que era mediocre, que nadie la quería, sólo él, que era el único que quería su felicidad y se preocupaba por ella. Un día me hizo prometerle que no lo iba a denunciar, yo le prometí que no porque estaba convencida de todo lo que él me decía", continuó.

Y que el padre le dijo que "tenía miedo de que si un día ella se casaba, lo delatara; pero yo le dije que nunca lo iba a delatar, que él no se tenía que preocupar por eso".

Las vivencias de la chica tienen etapas previas de desamparo porque ya "a los 6 años la mamá la dejó con el padre porque le quería dar una mejor vida, en esa época el padre estaba en pareja con otra señora".

Celoso

En 2014, la jovencita se puso de novia y "mi papá me hacía la vida imposible y lo amenazaba que le iba a hacer algo si se acercaba a mí". Un día su novio se fue a La Pampa por trabajo y ella lo acompañó; pero cuando se lo contó al padre, este "se volvió loco, y le dijo que lo iba a matar", hasta le rompió la ventanilla del auto con un bate, en el marco de sus celos e ira, según le habría contado luego el novio a la adolescente. A pesar de todo, ese noviazgo duró "tres años, y terminamos bien", dice ella.

La otra persona a quien le contó sus vivencias es un sacerdote, de nombre Ramón.

A su madre, no le había contado nada, pero que en una ocasión en que el padre se enojó porque "mi novio me regaló un oso (de peluche)... él me dijo que me iba a hacer re cagar, que no me quería dejar estar de novia", ahí su mamá le dijo que no entendía "por qué él actuaba así" y fue cuando se animó a narrarle sus vivencias. Ahí la madre entendió la reacción del progenitor.

La culpaba a ella

Lo más sorprendente de la denuncia es que cuando ella dice que una vez le planteó a su padre su hartazgo por los abusos, y él le dijo le dijo que "la culpa era de ella porque ella cuando era chica lo celaba con una novia de él, que le molestaba que la novia de él fuera a la casa, y se ponía idiota".

"Y yo sé que eso que él me decía era verdad, yo me enojaba cuando iba la novia de él a la casa", dijo la víctima, que hasta último momento se sentía también responsable de los abusos.

Llegar a los tribunales en febrero del año pasado a exponer su caso, no resultó fácil porque tenía "mucho miedo de lo que me pueda pasar cuando mi papá se entere de que lo denuncié, él tiene amigos muy jodidos y tengo miedo de que me hagan algo", le dijo a la fiscal Andrea Rossi.

Cuando la funcionaria le preguntó si quería instar la denuncia penal contra su padre, respondió: "sí, quiero que se investigue esta causa, porque sé que mi papá no está bien de la cabeza y también porque quizás, esto me ayude a tener una vida normal y no cargar con todo esto más".

Desde allí, se permitió ir decenas de veces a psicólogos, psiquiatras, funcionarios judiciales, para contar una y otra vez sus vivencias, hasta que finalmente hoy el tribunal decidió condenar al acusado, de nombre de pila Jorge, a 15 años de prisión.

Hace tiempo que dejó de ser abusada, pero pasó mucho tiempo en manos de un padre que recién dejó de cometer sus criminales actos cuando ella tenía 14 años.

Jorge sigue en la cárcel, desde aquel 20 de febrero de 2018 en que se presentó a la Unidad Investigativa, luego de ser buscado por orden de la Fiscal. Por ello, tras la sentencia de hoy, seguirá detenido, al menos, hasta el resultado de la Casación que reservó el abogado defensor, a quien no le prosperó por ahora un pedido de nulidad del proceso y absolución de su cliente, por no haber fundado su acusación el fiscal al momento de los alegatos.

Los 15 años de cárcel ordenados por los magistrados, en consecuencias, están en cumplimiento, pero en el marco de una sentencia que todavía no está firme.

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