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Pérdida de capacidad de consumo

En dos años el salario perdió 39,2% en relación al precio de un auto chico

Por Sección Economía

 Las cifras preliminares de patentamientos de mayo indican que la situación del mercado automotriz no tocó fondo y el horizonte cambió de muy malo a crítico. A fines del año pasado, la perspectiva para 2019 era un mercado de patentamientos similar al del 2009 (493.500 autos + livianos).

La cifra en términos absolutos igualmente no era despreciable, pero la industria (concesionarios y terminales) se había preparado para atender a un mercado de un millón de unidades a principios de 2018, generando importantes distorsiones y problemas aun hasta hoy.

Varios son los motivos que indican que el mercado en 2019 será aun peor de lo previsto. De hecho, lo más factible es que el mercado de autos y livianos apenas alcance 435.000 unidades, siendo el más bajo desde 2006 (se alcanzaron 419.000 unidades). Sin dudas, el incremento en la cantidad de sueldos para comprar un vehículo es uno de los principales factores de explicación, destaca un informe de Invenomica que compara el salario en blanco promedio de Argentina, según datos del Ministerio de Trabajo, y el precio de un auto chico.

En todo el 2018 (valor promedio anual), se necesitaban 14,8 sueldos para adquirir un vehículo chico -compuesto por marcas como por ejemplo Yaris, 208, Argo, Onix o Polo- lo cual implica que se retrocedió a niveles del 2014. Pero la situación continúa empeorando en 2019, y la cantidad de sueldos retrocede en mayo de este año a niveles comparables solo con el pico alcanzado en 2011, año en el que se instauró el cepo cambiario y había fuertes trabajas para importar autos incluso desde Brasil.

El pico más baja en la relación salarios / precios de un auto se alcanzó en 2017, cuando ese año la relación era de 11,2 sueldos para adquirir un vehículo liviano chico, según datos relevados por Invenomica. Desde ese piso hasta mayor de 2019, el precio promedio de un auto aumentó (y el salario se devalúo) hasta llegar a una relación de 15,6 salarios para un auto, esto es un 39,2% más.

Con datos a mayo de 2019, se necesita ganar casi un 40% más para tener el mismo poder de compra (salario) que había en 2017 para adquirir un automotor.

El problema es sencillo, los salarios (considerando el salario medio de los asalariados registrados privados publicado por el Ministerio de Trabajo) no mejoran en términos reales y el precio de los vehículos (aun considerando las bonificaciones) continúan aumentando a un ritmo superior a los salarios e inclusive por encima de la devaluación del tipo de cambio (en el acumulado de 2019 el precio de los vehículos aumenta un 21% versus una devaluación en torno al 17%).

Pero además de los salarios, hay otros factores que inciden en la caída de las ventas de vehículos. La confianza del consumidor es clave y hoy se encuentra en un piso. Por supuesto, no se puede culpar al consumidor: la confianza la construye en base a cómo percibe que estará su situación económica en particular y el contexto económico general en los próximos meses. Y precisamente, percibe que la situación estará peor o, en el mejor de los casos, igual, impactando negativamente en la demanda de vehículos y cualquier otro tipo de bien durable.

Frente a este escenario, si el aumento de precio de los vehículos continúa ganándole a los aumentos salariales y el consumidor no percibe que en el corto plazo la situación mejora, es imposible que las ventas puedan recuperarse. Fuente: Portfolio Personal Inversiones

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