La economía argentina se encuentra en un peligroso círculo vicioso de altas tasas de interés y presiones cambiarias. La propia historia contemporánea de Argentina muestra que estos procesos son muy peligrosos y requieren un plan específico para que la economía retorne a la normalidad, destaca un informe del Ieral de la Fundación Mediterránea.
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Tasas de interés: ¿por qué siguen altas, qué pasó antes y qué puede venir?
Para analizar la coyuntura conviene responder a estas tres preguntas básicas:
1-¿Por qué las tasas de interés son tan altas?
El nivel de las tasas de interés tiene componentes domésticos y externos. Entre los últimos hay dos que son fundamentales: la tasa de interés internacional3 y la prima de riesgo (promedio) de los países emergentes. Dentro de los factores internos, también hay también dos que resultan clave: el sobre riesgo que deben pagar los bonos argentinos4 y la tasa de depreciación esperada del peso5 . Tomado como base 100 el día previo al inicio del plan (26 de setiembre de 2018), se puede observar que los principales componentes externos que afectan a la tasa de interés no han cambiado sustancialmente: subió un poco la prima de riesgo promedio de países emergentes pero bajó más la tasa de interés internacional. No ocurre lo mismo con los factores domésticos: el sobre riesgo de Argentina prácticamente se duplicó y las expectativas de depreciación, que habían bajado en los primeros meses del año, volvieron a subir en los últimos meses situándose en niveles similares al de las primeras semanas del plan.
De esta forma, el aumento de las tasas de interés en los últimos meses responde mucho más a factores domésticos que externos y los mismos están claramente relacionados al círculo vicioso que se explicaba anteriormente.
2-¿Qué enseña la historia económica argentina?
La economía de Argentina ha tenido numerosos episodios en su historia contemporánea donde las tasas de interés también han tratado de calmar las presiones sobre el dólar. En algunos de estos casos la economía terminó prácticamente explotando pero en otros, la explosión pudo ser evitada. Dentro del primer grupo, se encuentran los ejemplos de la salida de la Tablita de Martínez de Hoz, del final del Plan Primavera (terminó en hiperinflación) y del último año del Plan de Convertibilidad (que desembocó en un corralito y luego en una fuertísima devaluación). Si bien en todos los casos se podrían encontrar importantes diferencias, la similitud es que en todos estos episodios, las mayores tasas calmaron al tipo de cambio solamente en forma temporal pero luego la economía terminó en una gran crisis.
En los casos donde la explosión económica logró ser evitada, en todos ellos se produjo la implementación de algún plan específico que frenara el proceso. Ejemplos de estos planes que abortaron los colapsos pueden encontrarse tanto con sistemas cambiarios flexibles como rígidos. Como ejemplo del primer caso puede citarse al denominado Plan Bonex a fines del año 1989 que, con una drástica sustitución forzosa de bonos y plazos fijos produjo una fuerte contracción monetaria y cortó el círculo vicioso entre tasas de interés y presiones cambiarias.
Entre los planes con fijación cambiaria se destacan al menos dos: el Plan Austral (mediados de los '80) y el de Convertibilidad (principios de los ´90). En ambos casos presentaban una situación previa de tasas de interés y presiones cambiarias crecientes.
Con la mirada puesta en la situación actual de la economía de Argentina, al menos dos enseñanzas surgen claramente de la propia historia económica de Argentina:
-este tipo de procesos resultan sumamente peligrosos y son interrumpidos de dos formas: con un plan específico o por la propia dinámica del proceso de la economía que termina explotando.
- los programas que frenaron el círculo vicioso de altas tasas de interés y presiones cambiarias fueron implementados por gobiernos que tenían en su momento un importante horizonte político por delante al momento del lanzamiento del plan.
3-¿Qué podemos esperar?
El hecho que solamente resten 6 meses para las elecciones presidenciales es sin duda una enorme restricción para que el actual gobierno lance un plan que corte definitivamente este proceso (no puede asegurar que va a seguir en sus funciones para terminar de ejecutarlo). Solamente podría lanzar un plan en el hipotético caso que el actual gobierno registre una eventual importante victoria en las elecciones primarias (las "paso" - durante el mes de agosto), pero dadas las actuales encuestas, esta opción por ahora no resulta la más probable.
Por estos motivos, el Banco Central en los últimos meses ha tomado medidas para reforzar la dureza de su política monetaria (reducir la demanda de dólares) y ha negociado con el Fondo Monetario la forma de estar habilitado para aumentar la oferta de dólares lo más posible en la medida que las turbulencias cambiarias lo requieran.
De esta forma, dadas las restricciones presentadas por el cronograma electoral, el escenario más probable es que de acá a las elecciones la economía probablemente continuará con la peligrosa puja entre las altas tasas de interés y las presiones cambiarias. El nuevo gobierno, inexorablemente deberá lanzar un plan específico que apunte a solucionar los problemas antes mencionados y eliminar el círculo vicioso en el que se encuentra actualmente la economía.