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El 20% de los comercios del centro mendocino cerró sus locales y pasó a la economía informal

Según un relevamiento realizado por la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo, Y Servicios de Mendoza (Cecitys), desde julio del año pasado, 2 de cada 10 comerciantes sucumbieron ante la crisis y dejaron los locales céntricos.

Hasta hace pocos meses atrás, la reacción era achicarse, cambiar de local y mudarse a alquileres más baratos. Sin embargo, la caída del consumo, la presión fiscal, el alza de los servicios y la dolarización de los alquileres los obligó a pasar a la ilegalidad para subsistir.

"El fenómeno es complejo porque muchos propietarios de locales comerciales decidieron dolarizar los alquileres y los comerciantes trabajamos en pesos y ganamos en pesos" explicó Adrián Alín, titular de Cecitys, en diálogo con el programa radial "En Tiempo Real" de Radio Andina. Para el directivo, la suba de alquileres fue el tiro de gracia para muchos comerciantes pequeños que ya venían sufriendo pérdidas.

Donde más se ve esta crisis es en calle San Juan y calle Espejo, sectores que volvieron a tener la fisonomía fantasmagórica de los años '90, con locales oscuros y vacíos. "Antes se reemplazaba un comercio en un local vacío por un minimarket pero ahora es imposible para un microemprendedor que tiene que pagar $ 10.000 de alquiler y $ 16.000 de luz. Así no le van a dar nunca los números", advierte.

El trabajo realizado por Cecitys logra poner en números las mutaciones comerciales y los diferentes mecanismos de adaptación a la crisis. La estrategia más usual era cambiar de lugar en busca de un alquiler más barato, pero ahora tampoco eso resulta. Alín aseguró que los alquileres aumentaron un 15 % y "parece que algunos dueños prefieren tenerlos desocupados a alquilarlos a precios bajos". Del lado de los comerciantes, muchos se sostienen a baja rentabilidad o sin rentabilidad con el optimismo de que la crisis pase pronto.

Los rubros más afectados son las casas de vestidos de novia, casas de tortas y regalerías. Se trata, en su mayoría, de microemprendedores que pasaron de la ilegalidad a estar dentro del sistema y ahora se ven empujados nuevamente a la economía en negro.

Por estas horas, Cecitys está finalizando una ronda de consultas con las cámaras de comercio departamentales para evaluar los pasos a seguir y no descartan pedir un salvataje al gobierno provincial, similar a la que acordó con el sector vitivinícola creando un fondo anticíclico para rescatar el sobrestock de vino. "Estamos conversando con las cámaras de varios departamentos porque las realidades son diferentes y el turismo no benefició a los que están alejados de los circuitos más visitados". Para Alín, hay que acordar 3 ó 4 puntos básicos para que los ayuden a tener abierto los locales y mantener el empleo. "La persona que cerró un comercio no se fue del país, se fue a trabajar al garage de su casa para poder subsistir. Y empezamos nuevamente a discutir si eso está bien o mal. Esa persona dejó de pagar impuestos y no creo que le sirva al Estado", concluyó.

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