Un adolescente de 16 años que tiene a maltraer a gran parte del Sur provincial fue detenido por enésima vez y se escapó del hospital de Malargüe en un descuido de los policías que lo custodiaban.
Un adolescente de 16 años que tiene a maltraer a gran parte del Sur provincial fue detenido por enésima vez y se escapó del hospital de Malargüe en un descuido de los policías que lo custodiaban.
El sospechoso, de quien se reserva la identidad por su edad, fue capturado por incendiar el auto de un pastor evengélico que estaba a cargo de su cuidado, en lo que era la última posibilidad antes de ser derivado al ex Cose.
El chico es conocido en San Rafael por la cantidad de delitos en los que se ha visto involucrado. Su primer ingreso al sistema judicial fue a los 12 años y desde ahí se lo acusó por un sinfín de robos, sobre todo, de autos.
Desde hace algunos meses está radicado en Malargüe, donde vive su padre. Semanas atrás había sido acusado de un robo y la Justicia Penal de Menores iba a ordenar su traslado al Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil, en Godoy Cruz.
Sin embargo, se presentó en la fiscalía un pastor evangélico ofreciéndose a cuidarlo en un hogar que funciona dentro de la Iglesia.
Los primeros días transcurrieron sin problemas pero luego, según afirmaron fuentes judiciales, el chico comenzó a juntarse con otros jóvenes de barrios conflictivos que están ubicados en las inmediaciones de la Iglesia. Allí volvió a cometer algunos delitos.
Ante esto, el pastor le prohibió las salidas al menor y este, enfurecido, le prendió fuego el auto. Fuentes policiales contaron que gracias al rápido accionar de bomberos, las llamas no afectaron también a la casa del religioso.
Desde ese entonces, la Justicia comenzó a buscarlo y el martes la policía lo detuvo en la vía pública.
Por cuestiones protocolares, fue derivado al hospital Regional de Malargüe para que sea revisado por médicos.
Dos efectivos de la Comisaría 24 de Malargüe trasladaron en el móvil 3020 al chico, pero al llegar al centro asistencial, el menor empujó a una efectivo y escapó corriendo.
Los investigadores explicaron que, al ser menor, el sospechoso no estaba esposado y logró la huida en cuestión de segundos.
Desde ese entonces, la justicia busca intensamente al chico y al mismo tiempo inició una causa para analizar la conducta de los policías que custodiaban al acusado.
Hasta el momento no se ha formalizado imputaciones contra ninguno de los uniformados. En tanto que autoridades judiciales dijeron que el menor, en caso de ser detenido, posiblemente sea alojado en el ex Cose.

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