Un grupo de vecinos de la Villa San Agustín, junto a habitantes de las zonas aledañas, atacaron la casa de la familia Díaz, acusada por los manifestantes de cometer constantes asaltos en la zona.
Un grupo de vecinos de la Villa San Agustín, junto a habitantes de las zonas aledañas, atacaron la casa de la familia Díaz, acusada por los manifestantes de cometer constantes asaltos en la zona.
Cerca de las 20.30 de ayer un grupo de unas 50 personas se autoconvocaron en Cambiaggi y Milagros, en Colonia Segovia, para atacar la casa de una familia que, según los manifestantes, cometen robos a diario.
Los habitantes de esa vivienda, asustados, se acorralaron en una habitación y llamaron a la policía. En minutos llegó una movilidad pero los efectivos no pudieron controlar a la masa, que comenzó a atacar el inmueble con palos y ladrillazos.
De esta forma, la policía atinó a resguardar la integridad física de los habitantes de la casa y tras rescatarlos, los llevaron a una seccional. Mientras, los vecinos prendieron fuego y destruyeron la morada.
En medio del caos, llegaron más policías a la escena y lejos de calmar los ánimos, se generó un enfrentamiento entre efectivos y vecinos, en los que hubo balas de goma.
Afortunadamente no hubo que lamentar heridos, pero minutos después ocurrió algo similar, cuando personal de la Municipalidad de Guaymallén llegó al lugar para asistir a los dueños de la vivienda.
Según informaron fuentes policiales, los vecinos acusados abandonaron el barrio y ahora la situación se tranquilizó.
No obstante, la policía continuaba hoy patrullando la zona para evitar nuevos enfrentamientos.

