El sospechoso, un hombre de 60 años, afirmó que en la madrugada del miércoles comenzó a escuchar ruidos en el techo de su casa, sobre calle Álvarez Condarco, en la manzana K del barrio Santa Teresita.
Explicó que al salir al patio vio a un sujeto en el techo y que otros se habían trepado en la medianera. Agregó que les gritó para que se fueran, pero que como uno de ellos lo apuntó con un arma, le disparó con una escopeta que él usa para cazar.
Bogado tenía 20 años y recibió un balazo en la frente. Murió en el hospital.
Ese disparo impactó en la frente de Bogado, conocido en el barrio como "Moco" o "Costrita" y quien tenía varias antecedentes penales por robos.
El joven quedó gravemente herido y horas después falleció en el hospital Central.
Cuando la justicia investigaba el móvil del asesinato, un hombre se entregó en la justicia y aseguró haber sido el autor del homicidio.
Luego la fiscal Claudia Ríos ordenó una serie de pericias en la vivienda y de acuerdo a los adelantos, la historia contada por el autor del disparo coincidiría con el informe de los peritos.
De esta forma, la magistrada entendió que el hombre actuó en defensa suya y de su familia y por lo tanto ordenó la liberación del acusado, por actuar en legítima defensa.
En las próximas horas se sumarán más pruebas a la causa y de no surgir alguna otra hipótesis, el expediente será archivado.
El hecho
Bogado fue asesinado a las 5 de este miércoles en la manzana K del barrio Santa Teresita. Sus amigos habían declarado en un primer momento que tras compartir un asado entre amigos, el joven salió a la casa y fue atacado desde un auto.
Sin embargo, con el correr de las horas se determinó que esa versión era falsa y que, en realidad, Bogado había ingresado a robar a una casa con otros sujetos.
En medio del atraco, el dueño de casa baleó al joven de 20 años, quien falleció horas después. Sus familiares decidieron donar sus órganos.