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Curiosidades Deportivas

Insólito: el único club en el mundo que se llama River Plate y se viste de Boca Juniors

Por Sección Andino Sports

Por increíble que parezca, existe. Si un hincha de Boca Juniors se cruza con el logo del equipo, le da un infarto, y si uno de River Plate se pone el uniforme le da sarna. Esta es la historia del club River Plate de Bell Ville.

Podría sonar a una mala broma, pero no lo es. En algún sitio del mundo, los dos equipos ultrarrivales de Argentina se funden en un jersey y en un escudo para ser uno solo y así generar una enorme pasión que está cercana a alcanzar los 100 años de historia.

Un equipo llamado River que usa la playera de Boca Juniors y que tiene sede en Bell Ville en Argentina se ha convertido con el paso de los años en una institución bizarra, la cual fue formada por hinchas tanto 'xeneizes' como 'millonarios', los cuales seguramente, jamás se pudieron de acuerdo sobre qué camino y qué colores debía llevar su escuadra.

El A. y B. River de Bell Ville fue fundado el 25 de marzo de 1923 por aficionados al futbol que querían tener en un campo de juego una extensión de su equipo favorito. Pero bien dicen que en la vida jamás se debe discutir ni de política, religión y futbol porque no llegas a ninguna parte, acá sucedió exactamente lo mismo: unos querían que el equipo fuera Boca Juniors y tuviera los colores azul y amarillo, mientras que otros buscaban que el club tuviera el nombre de River Plate y vistieran la franja roja en el jersey blanco. Ni una ni otra.

Al final, se llegó a un acuerdo. Se haría un sorteo en el cual el ganador definiría el nombre, y el perdedor, pondría tinta al uniforme. El ganador fue River, el perdedor que acabó por darle color al jersey fue Boca.

En su sitio web, tienen una frase que ejemplifica perfectamente lo que es el equipo, una ideología que no entiende de rivalidades y colores, y que asume que ambas generan una misma pasión: "Un club dividido, pero unido. El River que es Boca llama la atención en cada competencia que participa. Pero más allá de los colores y el nombre hay un club que pretende trascender esa anécdota".

River de Bell Ville se encuentra ubicado en una ciudad de 35 mil habitantes al sureste de Córdoba. El equipo trabaja como cualquier otro equipo en Argentina, con socios y divisiones menores, en este caso son poco más de 250 socios y 160 futbolistas. Ahí, al menos, podrán tener cierto cariño por River o Boca, pero todos en común tienen un extraño amor por los dos equipos enemigos.

El club que juega en la Liga Bellvillense ha sido campeón una sola vez en su historia. Actualmente juega en la 'B' -pobre River, no otra vez- y pelean su ascenso junto a otros 12 equipos que anhelan pertenecer a lo más selecto de dicho torneo.

Militan en el Estadio Argentino, un inmueble del cual no son dueños pero que les prestan cada que juegan algún encuentro como local a cambio de la boletería que se ingresa. Más o menos, cuentan con un aforo de entre 100 y 200 aficionados por partido. En un futuro, el máximo sueño del club es poder construir su propia casa, además de una especie de complejo deportivo donde haya campos de prácticas y demás instalaciones de un club en toda la extensión de la palabra.

En el club se habla que en alguna ocasión que al club estuvo muy cerca de dirigirlo el padre de Juan Sebastián Verón, ex jugador que portó por última vez los colores de su Estudiantes de la Plata. Quizá cuando la 'Brujita' estaba por concebirse o era muy pequeño, pudo haber corrido por los campos del Estadio Argentino y ver esa mezcla entre River y Boca.

No sabemos si en un futuro este club llegue a trascender más allá de un torneo regional. Si consiga lograr los sueños de unos aficionados rivales que mezclaron nombres y colores, y tampoco si en el mundo habrá un mix similar. Tal vez en Italia en Milan y el Inter se unan, o el Liverpool y el Manchester United consigan dejar fuera sus diferencias, más allá, en España si el 'blanco' del Real Madrid tendría cabida en el azulgrana del Barcelona. Hay cosas extrañas que simplemente suceden, alejadas de la razón, por pasiones que solo el futbol podría unir.


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