La posibilidad de que Argentina confisque parte de los dividendos que Repsol recibe de su filial YPF puso en alerta al mercado.
La posibilidad de que Argentina confisque parte de los dividendos que Repsol recibe de su filial YPF puso en alerta al mercado.
En los últimos días, varias firmas de inversión recortaron sus previsiones sobre la empresa. Por ejemplo, Credit Suisse confirmó el 1 de febrero un precio objetivo para las acciones de 27 euros, y cuatro días más tarde lo bajó a 25,50.
Otros analistas, sin embargo, mantienen una visión excelente sobre la compañía, como Citi, que acaba de decir que es su valor favorito dentro del sector. Repsol es una de las compañías que más repite en las carteras modelo de los gestores para el presente ejercicio.
Y es que el comienzo de 2012 marcó una fuerte pérdida de la acción en el mercado español de 14,5% al cierre del lunes, la mayor caída de todo el Ibex y borró el 14% de suba logrado el pasado año por Repsol.
UBS, Natixis y Collins Stewart coinciden en reducir su potencial alcista.
Repsol finalizó 2011 con otro empujón alcista en diciembre, en el ránking de las diez mejores empresas del año en el Ibex 35, y como uno de los valores de la bolsa española más recomendados por las firmas internacionales de inversión.
Este optimismo se vio truncado por las noticias procedentes de Argentina. La petrolera lidera con creces el ránking de los valores más bajistas del Ibex en 2012, con una caída, al cierre de ayer, de 14,5%, en contraste con el saldo positivo del índice selectivo español.
A estas bajadas se unen las rebajas en bloque emitidas por tres firmas internacionales de inversión. Los analistas de Natixis retiran su recomendación de 'comprar', y optan ahora por mantenerse 'neutral'.
Los de UBS reducen su precio objetivo desde los 26 hasta los 24 euros por acción, y los de Collins Stewart hacen lo propio desde los 24 hasta los 22 euros.
A pesar de estos recortes, tanto UBS como Collins Stewart otorgan un potencial alcista a Repsol, del 17% y del 7%, respectivamente.
En las últimas fechas, el Gobierno puso mayor presión sobre YPF, controlada en un 57% por Repsol.
El vicepresidente, Amado Boudou, aseguró el lunes que "el problema no es si YPF es privada o no privada", sino "si tiene sentido nacional, si su sistema de funcionamiento está pensado en la producción petrolífera o con lógica financiera de corto plazo".
Unos días antes el Gobierno argentino anunció la cancelación de incentivos a la producción de petróleo y gas por unos $2.000 millones anuales.
Fuente: iProfesional

