La economía de España se contrajo en el cuarto trimestre del 2011, dejando la puerta abierta a una nueva recesión en medio de la prolongada debilidad de la demanda doméstica y la menor contribución al crecimiento del sector exterior.
La economía española interrumpió de esta manera una fase de crecimiento que se extendió durante ocho trimestres consecutivos, tras una recesión que técnicamente fue superada entre los meses de enero y marzo del 2010.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) dijo hoy que, en base a su estimación preliminar, la tasa de expansión española creció un 0,3 por ciento interanual, ocho décimas menos que el trimestre anterior, mientras que intertrimestralmente, el Producto Bruto Interno (PBI) se contrajo tres décimas entre los meses de octubre y diciembre del 2011 después de haberse estancado en el tercer trimestre.
Tanto la tasa anual como la intertrimestral se atuvieron a la estimación divulgada recientemente por el Banco de España, que pronosticó una caída del PBI del 1,5 por ciento para el conjunto del 2012.
El PBI del cuarto trimestre es la constatación de que la economía española estará en recesión en el primer trimestre del año ya que va a seguir creciendo negativamente", dijo Nicolás López, director de análisis de M&G Valores. Una economía entra técnicamente en recesión cuando su crecimiento se contrae durante dos trimestres consecutivos.
"El PBI va a caer en el primer semestre del año y veremos si en el segundo semestre volvemos al crecimiento, con la ayuda del sector exterior", añadió López.