La polémica comenzó cuando se conoció la noticia de que el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich,fue denunciado por un acuerdo que habría realizado con los barra brava de River y Boca para que no se produzcan incidentes durante el superclásico. Ahora el escándalo se trasladó a Mendoza, ya que el lunes el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, tuvo un encuentro casual con el líder de una de las líneas de la barra brava de Boca, Rafael Di Zeo.
Es por eso que desde la oposición cuestionan la actitud y la metodología empleada por el titular de la cartera de Seguridad y elevarán un pedido de informe para tener más detalles sobre el encuentro.
Fotos: Cristian Lozano.
El titular del bloque de diputados de la UCR, Néstor Parés se refirió a esta situación a la que calificó de irregular y vergonzosa. Si para que un River-Boca se realice en paz, hay que hacer esto, me parece desastroso.
Por su parte, el demócrata Carlos Aguinaga también cuestionó el encuentro, ya que no les cierra la explicación del ministro, ni la metodología empleada para juntarse. El gobierno y los jueces están para hacer aplicar la ley y cada uno en su ámbito de actuación y no para acordar cosas que no sabemos de qué se tratan.
Lo que más ruido genera para la oposición es que consideran que el Gobierno algo cedió cambio de que no se produzcan incidentes durante el superclásico. Cuando negocia se entrega algo, agregó Aguinaga.