Altas temperaturas y pocas lluvias es lo que caracteriza al desierto mendocino. Sin embargo, la situación se ha vuelto crítica en los últimos años, provocando grandes pérdidas en el sector ganadero. Por eso, desde la provincia decretaron en 2010 y 2011 la emergencia por sequía, y harán lo mismo para la temporada 2012.
5 de noviembre de 2026



