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violencia de género

En lo que va del año hubo 17 femicidios en Mendoza

El crimen de Mariana Noemí Suárez reavivó la lista negra que preocupa a autoridades policiales y judiciales.
Por Sección Policiales

Mariana Noemí Suárez tenía 34 años y toda una vida por delante. Su niñez y adolescencia estuvieron marcadas por la pobreza y las pocas oportunidades de tener un ingreso económico para vivir con las necesidades básicas.

La mujer, que fue madre por primera vez a los 18, tenía 8 hijos de entre 2 y 16 años. Todos con la misma pareja, quien el viernes se transformó en su asesino.

Mariana vivía en una precaria vivienda de la Villa Democracia, un sector sumamente pobre ubicado detrás de un reconocido hipermercado, sobre Acceso Norte y Pedro Pascual Segura.

Quienes recorren a diario las calles de Las Heras, afirman que tanto la Villa Democracia como la Villa Junín -ubicada al lado- son dos de los asentamientos más conflictivos de la provincia.

En una "casa" de ese lugar vivía Mariana junto a sus 8 hijos. No tenía trabajo ni ingresos fijos. Meses atrás había terminado la relación con el ahora agresor, Carlos David Maravilla Bruna, y se las ingeniaba para poder alimentar a sus hijos.

El viernes, cerca de las 21, alguien golpeó la puerta. Mariana abrió y se encontró con su ex, quien la increpó y asesinó de un balazo en la panza.

Su muerte no tuvo la repercusión de otros femicidios, pero sí continuó alargando una lista que da pena. Ya son 17 las mujeres asesinadas en contexto de violencia de género en lo que va del año.

La Justicia acelera la creación de la fiscalía para este tipo de delitos. Pero por el momento nada cambia.

Los 17 casos

Sonia Ruth Rez Masud, de 71 años, se convirtió en la primera mujer víctima de la violencia de este 2016 al morir en enero, tras agonizar un mes. Fue hallada inconsciente por su hija en su casa de la Quinta Sección, de Mendoza. Había sido objeto de una salvaje golpiza y su marido fue detenido como sospechoso.

Norma Noemí Ríos, asesinada en Tunuyán. 

Un mes después, el padre de Natasha Prieto -de tan solo 13 años- halló a la niña muerta en su casa de Tunuyán. La niña había sido abusada sexualmente y asfixiada. Por su crimen se detuvo a un joven de 20 años que estaría vinculado con la violación y muerte de otra niña en el 2012.

Ese mismo 7 de febrero en que hallaron a Natasha muerta, Norma Noemí Ríos González -de 36 años- fue degollada por su marido. Luego de golpearla y asesinarla el hombre se presentó ante la policía para confesar el delito.

Una semana después, siempre en febrero de este año, el cuerpo sin vida de Daniela Ayelén Núñez, de 25 años, fue avistado en el zanjón Cacique Guaymallén, atado de pies y manos y con una bolsa en la cabeza; aún se investiga su muerte.

El 17 de febrero la provincia se conmocionó con otro femicidio. Rosa Edith Pérez, de 33 años, murió en Lavalle de un disparo en el pecho. Su ex esposo la mató al saber que la mujer quería separarse de él.

Melanie Trinidad. Tenía 8 años cuando fue asesinada. 

El 12 de abril, luego de ser buscada durante horas por su familia y vecinos de Fray Luis Beltrán, Maipú, el cuerpo de la pequeña Melanie Trinidad Rodríguez fue encontrado carbonizado cerca de la casa en la que vivía.

Melanie tenía 8 años y fue abusada, golpeada hasta la muerte y luego calcinada. Por su crimen están detenidos tres hermanos, de 18, 19 y 22 años. El mayor de ellos, en cuya ropa interior se encontró ADN de la niña, ya tenía denuncias por abuso infantil.

El 4 de julio, una lavallina de 40 años, Patricia Débora Fernández, fue asesinada a balazos por su esposo. El hombre, que había planeado el ataque debido a que Patricia le había pedido el divorcio, se suicidó tras matarla.

Florencia Zapata, la policía atacada en San Rafael. 

El 9 de septiembre, Norma Nora Pereyra -de 65 años- fue asesinada por asfixia en su casa de Gutiérrez, Maipú. La justicia fundó las sospechas en su ex pareja.

El 14 de septiembre, una joven policía sanrafaelina de 26 años, Florencia Peralta, murió ahorcada. Su ex pareja fue acusada por el crimen y se encuentra detenido.

Coincidiendo con la llegada de la primavera, el 21 de septiembre, Mendoza se enteraba que dos mujeres habían desaparecido y eran intensamente buscadas. Fueron encontradas tres días después, muertas.

Janet Zapata, de 29 años y mamá de una pequeña de 5, fue encontrada semienterrada en El Algarrobal, en un pozo donde una avícola tiraba sus desechos. Su marido, Damián Minati, está detenido como sospechoso de haber planeado su crimen por encargo; otros dos hombres, un amigo de Minati y el presunto autor del homicidio, también están con preventiva.

Doce horas después de hallar el cuerpo de Janet, las luces de alerta volvían a encenderse en Mendoza con el hallazgo del cadáver de una mujer en una cantera ubicada en un camino solitario a Cacheuta. Era el cuerpo de Julieta González, de 21 años, quien fue asesinada de un fuerte golpe en el cráneo. Andrés Di Cesare, con quien salía la chica, está detenido por su muerte.

Janet, Julieta y Ayelen, ultimadas en setiembre. 

Un día después del hallazgo del cuerpo de Julieta, Ayelén Arroyo era asesinada a puñaladas en Ugarteche por su padre, contra quien la chica había levantado una denuncia por abuso sexual y quien había sido separado del hogar. La joven tenía una beba de un año; su hermano menor fue testigo del ataque y quien dio aviso a los vecinos de lo que ocurría.

A esa altura del año y tras saltar a los titulares nacionales con el triple femicidio de septiembre, Mendoza se levantó y marchó contra la violencia machista e hiriente.

Deolinda Tropan. La mató su hermano esquizofrénico. 

Sin embargo, el 19 de octubre en ese "miércoles negro" en que el país protagonizaba una nueva marcha #NiUnaMenos, Deolinda Tropan era asesinada a golpes por su hermano. Deolinda tenía 40 años, tres hijos y el caso está siendo investigado como un ataque de esquizofrenia.

La cifra de mujeres asesinadas en un contexto de violencia en lo que va del año ya era terrible, pero nada hacía esperar lo que ocurrió en el barrio Trapiche.

Claudia Lorena Arias, de 30 años, fue asesinada a puñaladas en la casa de su abuela, ubicada en el Barrio Trapiche, por su ex pareja. Daniel Zalazar, profesor de taekwondo, mató del mismo modo a una tía de la joven, Susana Ortíz de 45 años, y a su abuela de 90, Vicenta Díaz.

Ahora, Mariana Noemí Suárez se sumó a esta lista que parece no tener fin.


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