
Romina, ex pareja del asesino, y Norma su ex esposa con quien tuvo tres hijos. Asesinadas en la madrugada de este domingo por Ojeda.
Dos mujeres fueron asesinadas a balazos en distintas viviendas de la ciudad entrerriana de Paraná y por el doble femicidio detuvieron a la ex pareja de ambas, un efectivo de Prefectura Naval Argentina (PNA) que tenía tres hijos con una de ellas, informaron hoy fuentes judiciales.
Según informó la Policía entrerriana, el primer ataque se produjo en una vivienda en el barrio Mosconi, donde vivía la ex pareja del atacante, Romina Miriam Ibarra, una funcionaria policial del 911 de 37 años. Ojeda arrinconó a la mujer en el baño y le efectuó un sólo disparo, suficiente como para producir su muerte en el acto.
Al abandonar la casa, Ojeda hirió con un balazo en la espalda a un vecino llamado Guillermo Suárez. El hombre de 27 años permanecía internado de urgencia pero estable.
Pero el infierno no terminó allí. el prefecto salió corriendo del domicilio y se dirigió a una vivienda donde habitaba su ex esposa, Norma Milessi, de 45 años, con quien tiene tres hijos. Ambos mantuvieron una fuerte discusión hasta que el hombre disparó en varias oportunidades a la mujer, quien moriría minutos después, cuando era trasladada al hospital.

El fiscal de la causa, Juan Francisco Ramírez Montrull, informó que el hecho ocurrió anoche, alrededor de las 21, en el barrio Mosconi de la capital de Entre Ríos. Según el representante del Ministerio Público, la Policía le avisó que una mujer había sido asesinada de al menos un balazo y cuando se estaba dirigiendo al lugar se "empezó a incorporar a la investigación la posibilidad de que hubiera otra víctima del mismo autor".
"Desde la vivienda donde fue uno de los hechos y la otra hay una distancia considerable, aproximadamente habrán pasado unos quince o veinte minutos entre uno y otro", dijo el fiscal.
Los investigadores establecieron que un efectivo en actividad de la PNA era el principal sospechoso de haber cometido ambos crímenes, por lo que la Policía fue a su casa y lo detuvo cuando llegó "en moto luego de cometer los dos hechos".
"Luego de detenerlo, si bien hace una breve mención a lo que había hecho, no quería ser esposado y ahí tuvo que intervenir la fuerza", agregó Ramírez Montrull, quien afirmó que el acusado entregó el casco y el arma reglamentaria con la que aparentemente causó los asesinatos.
Además, un vecino que quiso evitar uno de los ataques sufrió una "herida leve" y se encontraba "fuera de peligro".
Una de las víctimas que murió en el hospital era la ex esposa del efectivo con la que estaba en trámites de divorcio y tenía tres hijos en común.
En tanto, la otra mujer era la ex pareja ya que hacía dos meses que "se había peleado", precisó el fiscal que caratuló la causa como "doble homicidio calificado". Télam.-
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