Verónica González, la madre acusada de haber asesinado a su propio hijo de 4 años en una casa de San Rafael, fue imputada este mediodía por la jueza Paula Arana por homicidio, al tiempo que ordenó su detención.
Verónica González, la madre acusada de haber asesinado a su propio hijo de 4 años en una casa de San Rafael, fue imputada este mediodía por la jueza Paula Arana por homicidio, al tiempo que ordenó su detención.

Hace instantes, la magistrada ordenó la detención de González -que estaba internada por un ataque de nervios- y la imputó por homicidio agravado por el vínculo.
Bautista, el pequeño niño que fue asesinado por su propia madre, había sido encontrado sin vida en una habitación de la casa ayer en su casa de San Rafael y luego que el psiquiatra de González alertara a la policía sobre la posibilidad de que una tragedia hubiera ocurrido.
Se estima que al momento del hallazgo, cerca de las 13.30, el menor llevaba varias horas de fallecido.

Desde hace tiempo, González padecía problemas psiquiátricos por lo que estaba bajo tratamiento especial con un profesional. A ese médico habría llamado la mujer cuando cometió el ataque hacia el menor. El hombre, desesperado, llamó al 911 para advertir a los policías sobre lo que podía ocurrir.
La comunicación no sirvió para evitar el hecho, pero sí para que saliera a la luz. Cuando los policías llegaron a la casa de calle Los Franceses al 1.600 se encontraron con el cuerpo del menor en una habitación, ya sin vida.
De acuerdo a las primeras pericias, la mujer habría sufrido un brote psicótico debido a que el padre de la criatura, según afirmaron sus seres queridos, se había alejado de ella, dejándola sola con el menor. Por su enfermedad, la ira fue descargada hacia el niño de tan solo 4 años.

