El asueto administrativo decretado por la presidenta Cristina Fernández para los días posteriores a las fiestas fue tomado en Mendoza de formas muy distintas por los comercios y los ciudadanos.
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Mendoza desierta: a pesar de que el comercio abrió la gente no salió a la calle
Basta con una simple recorrida por las calles céntricas para observar que, salvo Bancos y edificios públicos, la gran mayoría de los comercios tienen las puertas abiertas.
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Sin embargo, las calles y veredas presentan imágenes muy distintas a las de un día laboral normal, ya que la gente agolpada en las veredas y los embotellamientos de autos brillan por su ausencia.
En la peatonal Sarmiento, lugar que habitualmente es recorrido a diario por miles de mendocinos, pueden ser contadas con los dedos las personas que caminan por el lugar. Situación similar se vive, por ejemplo, en la plaza Independencia o las calles San Martín y Colón.
Nosotros estamos trabajando normalmente, pero la verdad es que a horarios donde generalmente hay largas colas hoy hemos tenido 1 o 2 consultas nada mas, la gente está desaparecida, comentaron desde un local de una reconocida empresa de telefonía celular.
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Muy pocos son los comercios que acataron el asueto y cerraron sus puertas durante la mañana.
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En las inmediaciones de la Casa de Gobierno y la Municipalidad de Capital la postal se repite y lo que otrora parecía ser un infierno para circular o estacionar un vehículo, hoy presenta un vacío total.
En tanto, en el Parque San Martín puede verse una importante cantidad de gente realizando actividades recreativas, aunque llama la atención la ausencia total de turistas en las inmediaciones de los Caballitos de Marley, lugar de paso obligado para los visitantes.
Finalmente, colectivos, taxis y playas de estacionamiento dan otra muestra de que los mendocinos tomaron el día no laborable como feriado, ya que la mayoría están vacíos o con muy poco movimiento.
Queda claro que, aunque los comerciantes hicieron lo posible porque el asueto pase desapercibido, la gente prefirió quedarse en sus hogares.