La realidad de las trabajadoras sexuales en nuestro país es una situación compleja y que debe ser analizada. Con un proyecto de Ley de regulación y legalización del trabajo sexual en Mendoza presentado en septiembre del año pasado por la diputada del FPV Lorena Saponara, las representantes de esta iniciativa realizaron una conferencia este lunes para explicar la actualidad de la misma.
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"No está en agenda la problemática de las trabajadoras sexuales"
En la sede de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), la secretaria general nacional de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), Georgina Orellano, habló con SITIO ANDINO y contó cuáles son los aspectos más importantes de esta propuesta y cómo es la situación actual del sector.
Georgina Orellano, secretaria general de AMMAR. Foto: Cristian Lozano
A nivel nacional, el trabajo sexual en Argentina no es considerado un delito pero a la vez no estamos amparados en ningún marco regulatorio. Esto hace que la gran mayoría de nosotras terminamos trabajando en la clandestinidad, con un gran vacío legal, relató Orellano.
La dirigenta explicó que, en el medio de la lucha contra la trata de personas y el proxenetismo, se termina persiguiendo a las trabajadoras sexuales: En 19 provincias de nuestro país están vigentes artículos contravencionales o de faltas sobre la prostitución callejera, que penalizan con arrestos a las compañeras de 10 a 30 días. En 12 provincias hay decretos provinciales que prohíben el funcionamiento de cabarets, casa de citas, y cualquier ámbito privado donde se llevase adelante servicios sexuales.
Mientras se sigue discutiendo si es trabajo o no, no se pone en agenda la problemática de las trabajadoras. Se dice que es un país abolicionista pero en la realidad vemos todo lo contrario. Se confunde una actividad lícita con un delito", agregó la secretaria general de AMMAR.
Orellano apuntaló algunas de las cosas que cambiarían si esta Ley fuera aprobada. El 86% de las que ejercemos trabajo sexual somos madres, y tendríamos la seguridad de volver a nuestras casas sin que nos metan presas, o que le tuviéramos que pagar a la policía. Podríamos ser monotributistas como trabajadoras sexuales y no con otras profesiones engañosas. Muchas veces nos ponen en lugar de víctima en vez de ser sujetas de derecho, afirmó.
Georgina Orellano y, a la derecha, Fátima Flores, delegada provincial. Foto: Cristian Lozano
Fátima Olivares, delegada provincial de AMMAR, agregó que en Mendoza hay artículos dentro del Código de Faltas que permiten detener a una prostituta de 10 a 30 días. Yo empecé a trabajar hace treinta años atrás y las chicas pasan el mismo tiempo detenidas que en esa época. Tenemos que unirnos y trabajar para que todas conozcan sus derechos, sentenció.
La legisladora Lorena Saponara detalló en qué estado está el proyecto en la casa de las leyes mendocina: Hoy está en la comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC), en donde hay un debate bastante profundo porque hay unos diputados que están de acuerdo y quieren seguir avanzando, y otros que tienen problemas para aprobarla. Trabajamos en la marcha de Ni Una Menos porque creemos que es una cuestión de violaciones a los derechos de las mujeres y de género en general.
La diputada provincial Lorena Saponara es la impulsora del proyecto. Foto: Cristian Lozano
Por otro lado, Saponara expresó que, con la aprobación de la ley, poder tener monotributo les permitiría aportar para jubilarse; se crearía una Secretaría de Trabajo Sexual; habría control sanitario y las trabajadoras deberían terminar obligatoriamente primaria y secundaria, además de acceder a capacitaciones laborales por si desean cambiar de rubro. Hay varios ítems de esta ley que son muy importantes para tener un derecho laboral y una calidad de vida mejor, finalizó.
En 2010 se desarrolló un censo de trabajadoras sexuales. En el índice de prevalencia de enfermedades de transmisión sexual, dio un 1,4%, el más bajo en comparación a otros sectores. Además, se calculó que habían 80 mil trabajadoras sexuales, 20 mil en la vía pública y 40 mil en ámbitos privados.