Ante la falta de goles en el amistoso internacional que disputaron Real Madrid y Milán en Xangai, China (el Merengue ganó 10 a 9 en los penales), todas las miradas del encuentro se las llevó un nene que salió a la cancha de la mano de los jugadores.
Las cámaras, que abundaron por la cantidad de figuras en el terreno de juego, retrataron el momento justo en el que el pequeño se emocionó hasta las lágrimas por compartir al menos un instante con sus ídolos futbolísticos.
El plantel de Madrid quedó conmovido ante la imagen y posó para una foto. Un recuerdo que jamás olvidará.