Se lanzó el Programa de Asociatividad Vitivinícola Consorcio "Cordón Andino" que nuclea a 38 bodegas de las provincias de Mendoza, San Juan y Catamarca y a más de mil pequeños productores de uva integrados.
Se lanzó el Programa de Asociatividad Vitivinícola Consorcio "Cordón Andino" que nuclea a 38 bodegas de las provincias de Mendoza, San Juan y Catamarca y a más de mil pequeños productores de uva integrados.
La secretaria de Desarrollo Rural, Carla Campos Bilbao, afirmó: "Hoy nos acercamos a participar de un evento distinto, porque hubo una decisión de los productores y venimos celebrar que hayan tomado esta iniciativa con un Estado presente, que tiene políticas claras en favor de los productores y la producción, por decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner".
Campos Bilbao informó que durante los próximos meses se van a incluir en este proyecto las provincias de La Rioja, Salta, Neuquén y Río Negro.
Con este Consorcio, se han incorporado 38 bodegas y cooperativas que beneficiarán a más de mil pequeños productores incluyéndolos dentro de la cadena vitivinícola. Los miembros de "Cordón Andino" se comprometieron a destinar más de un millón de litros de vino para esta iniciativa que serán distribuidos y comercializados en distintos espacios de comercialización, incluido el Paseo de Compras del Mercado Central, que preside Carlos Martínez.
Allí se prevé que se abastecerá de vino genérico y de caracter varietal -tinto, blanco y rosado- en envases Bag in Box (de 3 y 5 litros); Botellón de 1.250 centímetros cúbicos; y Pet (de un litro y medio o superior).

El objetivo de este proyecto es lograr la integración en la cadena y disminución de los costos de producción, acceso a nuevos mercados, mayor presencia en mercado concentrados, mayor capacidad para realizar operaciones financieras y económicas; mayor capacidad para realizar eventos como ferias y exposiciones de forma conjunta, mayor poder de negociación con clientes y proveedores.
Con esta iniciativa se busca llegar al consumidor de manera directa, eliminando intermediarios y que puedan acceder a un producto de calidad y a un menor precio. A su vez esto, implicará agregado de valor en origen y fortalecimiento de las economías regionales de las provincias vitivinícolas que podrán distinguir en cada punto de venta los caracteres especiales de los vinos elaborados en cada región. Fuente: INV y Télam

