La presidenta Cristina Fernández acordó con los 14 gobernadores peronistas que la convocatoria al Congreso nacional del PJ y la campaña electoral de cara a las PASO del FpV sean "ordenadas y sin agresiones", y se comprometió en participar activamente de la campaña electoral para apoyar a los candidatos en las distintas provincias y municipios gobernados por el peronismo.
De esa manera, la jefa de Estado pondrá en marcha mañana -en un nuevo aniversario del natalicio de Eva Perón-, la nueva estrategia del oficialismo, al encabezar un acto en el Chaco, provincia donde serán las próximas elecciones a gobernador el 24 de mayo, para inaugurar un hospital de pediatría y otras obras públicas junto al gobernador y candidato a intendente de Resistencia, Jorge Capitanich.
Según trascendió, la Presidenta también podría mostrarse también en Río Negro el próximo jueves 14, provincia que elige gobernador el 14 de junio.
En tanto, según adelantaron a DyN fuentes partidarias, el Congreso nacional del PJ previsto para el viernes 9 a partir de las 11, será "un mero trámite que durará unos 20 minutos, con el solo objetivo de votar la conformación de la alianza" que llevó el kirchnerismo desde que llegó al poder en 2003: Frente para la Victoria-PJ para presentar sus candidatos en las próximas elecciones generales.
Tras la reunión con la Presidenta del lunes pasado, los gobernadores del PJ se fueron conformes por el pacto de no agresión confirmado por la jefa de Estado, a pedido de algunos mandatarios provinciales, que se hizo extensivo a todos los precandidatos presidenciales a sucederla y que seguramente, volverán a hacer una demostración de "unidad" en el Congreso del PJ del viernes.
Sin embargo, en el encuentro quedó clara la decisión de la Presidenta de impulsar que haya competencia en las PASO del FpV del 9 de agosto, con no más de dos fórmulas presidenciales para evitar la dispersión.
Aunque no se mencionaron nombres, quedó claro que siguen firmes Daniel Scioli y Florencio Randazzo, mientras que el gobernador entrerriano, Sergio Urribarri resiste bajarse de la carrera.
En tanto, Scioli -quien tiene mayor consenso entre intendentes y gobernadores del PJ- dio la orden a su entorno de no hacer ningún tipo de declaraciones que puedan romper la miel que caracteriza hoy su relación con la Casa Rosada.
En tanto el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo -quien no participó de la reunión de la Presidenta con gobernadores del PJ- mantiene firme su apuesta por ser el candidato bendecido por la Casa Rosada. Tras compartir hoy un acto con el ministro de Economía, Axel Kicillof, dijo que "la Presidenta va a tener una determinación preponderante" en la decisión de su compañero de fórmula.
Una estrategia similar planeó la Presidenta con los dirigentes del PJ bonaerense, para evitar una fragmentación de precandidatos como sucedió en las PASO porteñas y ordenó que queden como máximo, tres fórmulas a la gobernación.
En esa grilla, se mencionan al jefe de Gabinete nacional, Aníbal Fernández, que hoy se convirtió en el segundo candidato presidencial en anunciar que se baja de esa carrera para dar la pelea por la sucesión de Scioli. Hace dos meses había hecho lo mismo el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez.
Según coincidieron fuentes del PJ, la idea de la Presidenta es que en la provincia donde ya hay lanzados una decena de precandidatos, no se presenten más de tres fórmulas a la gobernación y mencionan encabezando esa grilla a Aníbal Fernández con un compañero de fórmula de La Cámpora; otra integrada por Diego Bossio y Sergio Berni; y una alternativa "para contener al progresismo k" con Martín Sabbatella y Fernando "Chino" Navarro.
La unidad se verá reflejada en una sola lista de diputados nacionales y provinciales, anticiparon las fuentes a DyN, que admitieron que la presidenta y los precandidatos acordaron la prevalencia de La Cámpora.