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Batalla legislativa

Brasil relaja metas fiscales para 2014

El Gobierno podrá deducir inversiones en infraestructura y exenciones fiscales del superávit.
Por Sección Economía

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ganó una reñida victoria en el Congreso la madrugada del jueves con la aprobación de una legislación que libera a su Gobierno de cumplir con su meta de ahorro fiscal para este año.

La enmienda a la ley de presupuesto, aprobada en una acalorada sesión conjunta del Congreso que se extendió por 17 horas, permite que el Gobierno deduzca las inversiones en infraestructura y exenciones fiscales para reducir la meta de superávit primario a una décima parte de su nivel original.

Desde que ganó la reelección por un escaso margen en octubre, Rousseff ha prometido una mayor disciplina fiscal y eligió a un funcionario de línea dura como su próximo ministro de Finanzas para recuperar la confianza de los inversores y evitar una rebaja de la calificación de crédito.

Sin embargo, su Gobierno continúa enviando señales contradictorias. El miércoles, aprobó un préstamo de 30.000 millones de reales (11.700 millones de dólares) al banco estatal de desarrollo BNDES, una transferencia que ha sido ampliamente criticada en el pasado por incrementar la carga de la deuda de Brasil.

Las cuentas fiscales se han deteriorado desde que Rousseff llegó al poder a tal punto que Brasil corre el riesgo de acabar el 2014 con su primer déficit primario anual en dos décadas.

Los opositores de Rousseff acusaron a sus aliados en el Congreso de tirar la disciplina fiscal por la ventana y de entregar un cheque en blanco a la mandataria para gastar imprudentemente.

La aprobación de la enmienda tardó dos semanas debido a las tácticas de obstrucción de los partidos de la oposición y un tibio apoyo desde dentro de la coalición de Rousseff.

Rousseff aseguró los votos de sus aliados al decretar un aumento de 444 millones de reales en fondos para proyectos asignados que dependía de la aprobación de la enmienda de objetivo de presupuesto.

"Eso fue un chantaje para aprobar una ley que liberará a la presidenta Rousseff del delito de irresponsabilidad fiscal", dijo Duarte Nogueira, del principal partido de oposición, el PSDB. "No habrá control de las cuentas públicas. La disciplina fiscal se perderá".

Los congresistas casi llegaron a las manos en una sesión agitada en la noche del martes que terminó con los guardias sacando a los manifestantes que gritaban contra los aliados del Gobierno desde la galería.

La enmienda permite al Gobierno deducir 106.000 millones de reales de su meta de superávit primario de 116.000 millones de reales, lo que disminuye el objetivo de ahorro fiscal al equivalente del 0,19 por ciento del Producto Interno Bruto desde la meta oficial de un 1,9 por ciento.

En los primeros 10 meses de este año, el saldo primario registró un déficit de 11.500 millones de reales. 

Subió la tasa Selic

El Banco Central de Brasil subió el miércoles su tasa de interés clave, profundizando un endurecimiento de su política monetaria para enfrentar una elevada inflación y ayudar a la presidenta Dilma Rousseff a recuperar la confianza de los inversores.

En una votación unánime, el comité de política monetaria del banco subió el tipo de referencia Selic en 50 puntos base a un 11,75 por ciento, el nivel más alto desde agosto de 2011.

Los analistas estaban divididos entre los que pensaban que el banco subiría por segunda reunión consecutiva su tasa de interés en 25 puntos básicos y los que apostaban a un endurecimiento monetario mayor para bajar una inflación que sigue sobre el 6,5 por ciento, el límite del rango meta.

En su comunicado, el banco central señaló que podría bajar el ritmo de endurecimiento monetario en sus próximas reuniones porque las anteriores subidas de tasas dejarían sentir sus efectos con rezago.

"Considerando los efectos acumulativos y desfasados de la política monetaria, entre otros factores, el Comité considera que un esfuerzo adicional de política monetaria tendería a ser implementado con parsimonia", dijo el comunicado.

Rousseff ha señalado que adoptará políticas más favorables al mercado para dar un giro a una economía que no ha cumplido con las expectativas de inversores y de votantes brasileños que la reeligieron en octubre.

Su nuevo ministro de Hacienda, Joaquim Levy -considerado por muchos como un conservador en materia fiscal-, ha prometido contener el gasto para reponer las arcas públicas, agotadas tras años de altos gastos gubernamentales y decenas de controvertidas exenciones tributarias.

El presidente del banco central, Alexandre Tombini, ha dicho que se necesita una moderación fiscal para ayudar a la política monetaria a devolver a la inflación al objetivo y fomentar la confianza entre las empresas y los consumidores.

"Esta alza es un paso importante para reforzar el cambio en las políticas económicas de un segundo mandato y complementa el ajuste fiscal gradual anunciado por el nuevo equipo", dijo Eduardo Velho, economista jefe de Invx Global Partners.

La primera señal de un cambio de política vino del propio Banco Central. El 29 de octubre sorprendió a los inversores con un alza de la tasa de 25 puntos básicos después de que mantuvo la Selic estable durante tres reuniones.

La generosidad fiscal del Gobierno de Rousseff había hecho subir la inflación y el riesgo de que el país perdiera su codiciado grado de inversión en los próximos año por el aumento de su deuda. Anteriormente este año, Standard & Poor's rebajó la nota de Brasil a un escalón sobre la situación de basura.

En una carta a los inversores divulgada el miércoles, Rousseff dio el más claro respaldo a Levy al hacer hincapié en la necesidad de poner las cuentas fiscales en orden. Fuente: Reuters

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