El consumo de bovina en el país alcanzó este año el nivel más bajo de los últimos 50 años, debido a los constantes en el producto, además del desánimo por parte de los ganaderos en la inversión, entre otros factores.
Según datos del sector ganadero del Ministerio de Agricultura, cada argentino demanda un promedio de 53,4 kilos al año, un 22 por ciento menos respecto a dos años atrás, cuando se disparó el valor de los en las carnicerías, publicó este martes el .
Durante el , el promedio de un kilo de carne fue de 32.12 pesos, un 122 por ciento más respecto de los 14,43 por ciento registrados en 2009, de acuerdo a un relevamiento elaborado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPVCA).
Al respecto, el economista del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Argentina, Nieves Pascuzzi, explicó que entre diciembre de 2009 y agosto de 2011 el precio subió 80 por ciento en las góndolas y el consumo cayó un 14 por ciento.
Los consumidores han convalidado los aumentos y traccionado sobre la oferta, lo cual hace que los valores aumenten indefectiblemente, es decir, la suba de precios no fue la única causa que explica la caída del consumo, precisó.
Por su parte, el analista a cargo del de estadísticas del IPCVA, Miguel Jairala, indicó: El ciclo de un ternero es de tres años desde que nace hasta que es enviado al frigorífico, en estos años, las políticas de desánimo a la inversión en ganadería hizo que más productores decidieran liquidar parte de sus vacas por tener precios pisados y costos en ascenso.
En ese sentido, Jairala remarcó que la situación comienza a revertirse de a poco porque el mercado se está ajustando por valor. Ahora los productores tienen un mejor contexto para invertir por los mayores precios.
Si el contexto no cambia, para volver a recuperar el stock perdido y volver a alcanzar entre 62 y 65 kilos per cápita, se debería esperar por los menos dos ciclos, o sea, seis años, sostuvo el especialista.