El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) advirtió hoy que era prioritario bajar la inflación antes que modificar el índice para el cobro del impuesto a las ganancias de los asalariados.
El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) advirtió hoy que era prioritario bajar la inflación antes que modificar el índice para el cobro del impuesto a las ganancias de los asalariados.
En un informe emitido hoy, IDESA consideró que mientras se avalen "aumentos en el gasto público -como ocurrió con las estatizaciones y seguramente ocurrirá con la nueva moratoria previsional- es preferible que no se actualicen los mínimos no imponibles del impuesto a las ganancias ya que la alternativa será apelar más intensamente al impuesto inflacionario".
"Los pobres no pagan ganancias pero sufren la inflación", advirtió el instituto y señaló que "las propuestas no deberían centrarse en reducir el impuesto a las ganancias sino en reducir el gasto público para así bajar la inflación".
Además, apuntó que a medida que avanzan las negociaciones colectivas crece la disconformidad contra el impuesto a las ganancias.
En ese marco, señaló que "aunque los aumentos de salarios compensen la inflación, al no actualizarse los parámetros del impuesto a las ganancias, las remuneraciones 'de bolsillo' sufren un creciente deterioro".
Por eso, remarcó, "los sindicatos protestan y los diputados y senadores presentan proyectos de ley proponiendo la actualización de los parámetros de cálculo del impuesto a las ganancias". La inflación no sólo permite recaudar más impuesto a las ganancias. También permite cobrar el impuesto inflacionario, añadió el instituto al señalar que "se trata de un tributo asociado a la desvalorización del dinero en poder del público".
"Al ser un impuesto no legislado, no aparece registrado en las cuentas públicas. Pero si el aumento de los precios es elevado, su peso como fuente de financiamiento del Estado es muy relevante", añadió.
Y, agregó que "una manera de cuantificar el impuesto inflacionario es multiplicando la tasa de inflación (que es la tasa a la que se desvaloriza el dinero) por la cantidad de dinero en poder del público".
"Combinando datos de inflación, emisión monetaria y recaudación impositiva se puede aproximar un dimensionamiento de la inflación como fuente de financiamiento del Estado. En concreto, entre el año 2004 y el primer cuatrimestre del año 2014 se observa que la tasa de inflación pasó del 6% anual a aproximadamente el 35%", indicó Idesa y calculó que así "el impuesto inflacionario creció desde el 0,6% del PBI a alrededor del 3,9% del PBI".
En tanto, dijo que "la recaudación del impuesto a las ganancias pasó de 4,2% a 6,2% del PBI".
Fuente: DyN

