Sector público

De cada $10 que ingresan al Estado, $2 se usan para pagar subsidios y el déficit aumenta

Las cuentas públicas pasaron de tener saldos positivos, con un valor máximo de 4,2% del PBI de superávit primario en 2005 a un déficit de 3% del PBI en 2013. Radiografía del gasto y su impacto.

Por Sección Economía

El frente fiscal es un problema. Las cuentas públicas pasaron de tener saldos positivos, con un valor máximo  de 4,2% del PBI de superávit primario en 2005 al déficit de 3% arrojado durante el último año.

Con un mercado de capitales cerrado para la deuda soberana argentina, este resultado negativo fue financiado con emisión monetaria de formas heterodoxas que significaron una descapitalización del Banco Central, utilizando sus reservas para el pago de deuda en dólares y una emisión de pesos para cerrar la brecha entre ingresos y egresos del sector público nacional.

Las consecuencias fueron una caída en el nivel de reservas, una mayor vulnerabilidad cambiaria y una inflación que se ubicó en valores muy elevados y que difícilmente baje mientras  no exista un plan consistente, advierte un estudio de la Fundación Pensar.

El gasto público de la administración central (lo que gasta el Ejecutivo Nacional) aumentó en más de 13% del PBI. ¿En que se gastó tanto? Tras la crisis del año 2001, un elevado porcentaje de la población había  quedado en una situación de extrema vulnerabilidad, lo que aumentó el esfuerzo de asistencia social. En este sentido, se entendería un aumento del  gasto social en el primer periodo y una reducción paulatina a medida  que se recuperaba la economía y bajaba el desempleo.

Esto no fue lo que ocurrió; el gasto público social pasó  de 9,9% del PBI entre 2003 y 2007 a 13,5% entre 2008  y 2012, lo que implica un aumento de 37%.


El rubro que tomó más protagonismo es el de los subsidios. Los subsidios pasaron de un promedio de 2,2% del PBI en 2003-2007 a 4,9% en 2008-2012: un aumento de 120%. En el último ejercicio, de 10 pesos que ingresaron a las arcas del Estado nacional, 2 fueron a financiar subsidios: 62% al sector eléctrico (3% del PBI), 24% al sector transporte (1,2%), 11% a financiar empresas públicas (0,55%) y el resto entre subsidios otorgados al sector agroalimentario, al sector rural y al industrial. Para hacerse una idea de magnitud: la Asignación Universal por Hijo (AUH) tiene un costo fiscal anual de 0,58% del PBI, casi igual al déficit de las empresas públicas.

El gasto público se ha expandido bajo la actual gestión como nunca en la historia. Este aumento no ha respondido a una necesidad económica puntual, sino que ha continuado con esta tendencia a pesar de la recuperación económica y sin importar la progresividad del mismo. El mayor ejemplo de ello es que el gasto que más ha aumentado en los últimos años ha sido el destinado a subsidios, cuya magnitud ha alcanzado el déficit financiero total. Fuente: Fundación Pensar

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