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Ocho años de prisión a policía por un caso de “gatillo fácil"

El efectivo de la bonaerense fue condenado a ocho años de prisión por haber matado en 2011 en Mar del Plata a un ladrón desarmado.
Por Sección Judiciales

Un efectivo de la Policía bonaerense fue condenado a ocho años de prisión por haber matado en 2011 en Mar del Plata a un ladrón desarmado, en un caso que fue considerado como "gatillo fácil", informaron fuentes judiciales.

La condena recayó en el oficial Carlos Maldonado, quien el 19 de febrero de 2011 mató de un balazo a Damián Alejandro Farías, acusado ese día por el robo de un teléfono celular a una mujer.

Los jueces Aldo Daniel Carnevale, Juan Facundo Gómez Urso y Pablo Javier Viñas, del Tribunal en lo Criminal Oral 1 del Departamento Judicial Mar del Plata, condenaron a Maldonado por “homicidio agravado por ser cometido por un miembro de fuerza de seguridad”.

Durante el juicio oral quedó comprobado que Maldonado participó de un operativo en calles 12 de Octubre y Lobería, al sur de la ciudad balnearia, debido al robo de un teléfono celular a una mujer en calles Payró y Hudson, en el barrio Pinos de Anchorena, ubicado a unos tres kilómetros del centro de Mar del Plata.

Según se determinó en el debate, Maldonado efectuó tres disparos con su arma reglamentaria, una Bersa Thunder 9 milímetros, y uno impactó en Farías, quien murió días después.

En el debate oral declararon 25 testigos y por las pericias se determinó que los únicos disparos realizados en el lugar salieron del arma reglamentaria del acusado.

Además, la autopsia determinó que el orificio de entrada del proyectil se encontraba en la base del cuello sobre fosa supraclavicular del lado izquierdo.

La autopsia permitió precisar también que el disparo fue efectuado a más de 50 centímetros de distancia y presentaba una dirección desde arriba hacia abajo, desde adelante hacia atrás y ligeramente de izquierda a derecha.

Los forenses establecieron que al momento de recibir el disparo la víctima se encontraba en posición agazapada, es decir, en posición oblicua respecto del plano del suelo.

Esta pericia, sumada a que la víctima se encontraba desarmada, demostró a los jueces que Farías no intentó resistirse y que el policía no actuó en legítima defensa de él ni de otras personas.

A los ocho años de condena se le sumó un pago de 30.000 pesos en conceptos de costas procesales, además de accesorias legales. 

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