El juicio por el crimen de Natalia Di Gallo, la adolescente que en febrero de 2004 fue encontrada asesinada en el Parque Pereyra del partido bonaerense de Berazategui, continuará mañana con la declaración de un testigo clave para la acusación y del imputado Nicolás Gómez.
La audiencia comenzará a las 10.30 ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Quilmes, en el edificio judicial situado en Yrigoyen 475 de dicha localidad del sur del conurbano.
Previamente, a las 9.30, familiares y amigos de Natalia (16) se concentrarán en la plaza central de Quilmes y desde allí marcharán hasta los tribunales, ubicado a dos cuadras, en reclamo de Justicia.
En tanto, mañana se espera la declaración de un testigo de identidad reservada que en la etapa de instrucción de la causa dijo haber presenciado la secuencia en la que la víctima era retenida y golpeada por un joven que la pasaba de un auto a otro en el que había otros hombres.
Estos hechos ocurrieron la noche en que Natalia fue vista con vida por última vez, sobre la ruta provincial 36, a la altura de la localidad de Bosques.
El testigo, que estaba en una parada de colectivos a la vera de esa ruta, primero reconoció el auto de Gómez (29), un Renault 11 celeste, y luego al imputado a través de fotografías como el muchacho que retenía y golpeaba a la chica.
En base a este testimonio, el fiscal Alejandro Ruggeri pidió en 2011 detener a Gómez y enviarlo a juicio.
Por su parte, el imputado pidió declarar mañana luego de que comparezca el testigo de identidad reservada.
La semana pasada, otro testimonio complicó a Gómez luego de reconocerlo en plena audiencia como el joven que retenía y golpeaba a Natalia en la misma secuencia descripta anteriormente.
Se trata de Walter Claudio Bacigalupe, quien durante la instrucción de la causa había brindado una versión menos detallada de lo que sucedió aquella noche.
Por ello, la defensa de Gómez pidió al tribunal la detención de Bacigalupe por falso testimonio y que se incorpore por lectura la declaración que había hecho durante la instrucción, en la cual no había podido realizar una correcta identificación del imputado, pero ambas solicitudes fueron rechazadas.
En esa misma audiencia también declaró Elsa Quirino, quien junto a su marido vieron la misma secuencia de un joven que golpeaba a una chica junto a un auto marca Renault.
"Quirino no lo señala a Gómez pero hace una descripción del joven que ella vio que coincide con las características fisonómicas y de las prendas de vestir del acusado", explicó a Télam el abogado de la familia Di Gallo, Daniel Mazzocchini.
Además de Gómez, el proceso tiene como imputado a Daniel Feliciano Ojeda (40), un remisero al que primer detuvieron por el robo de un auto que luego fue señalado por un testigo como el mismo tipo de vehículo en el que vio a una chica parecida a Natalia pedir auxilio la noche en que desapareció la víctima.
Ambos llegaron al juicio acusados como partícipes del delito de "privación ilegal de la libertad agravada por el resultado de muerte en concurso real con abuso sexual", y en el caso de Gómez en concurso con el de "falsa denuncia".
Si bien Gómez está preso por este caso, Ojeda llega detenido por otro hecho -una tentativa de homicidio- ya que por el crimen de la adolescente había sido excarcelado con falta de mérito en 2005.
Natalia fue vista con vida por última vez el 28 de diciembre de 2003, cuando salió de su casa en Bosques junto a Gómez, y el 1 de enero de 2004 la encontraron asesinada y envuelta en bolsas de nailon en el Parque Pereyra.
De acuerdo a los forenses, Natalia fue violada y murió por una "asfixia mixta" producida por la obstrucción de las fosas nasales y la boca, en combinación con una compresión torácica-abdominal.
También se demostró que fue asesinada en otro sitio y luego depositada en el lugar del hallazgo.
Por su parte, Gómez siempre se declaró inocente y denunció que él y Natalia estaban dentro de su auto estacionado en el mencionado parque cuando un delincuente armado los asaltó, lo encerró en el baúl y raptó a la adolescente.
3 de abril de 2026

