Cualquiera que use Facebook, Twitter o Instagram lo sabe: las redes sociales están plagadas de fotos de bebés, niños y adolescentes subidas por sus propios padres. ¿Por qué los adultos sienten esa necesidad de compartirlo todo? Tanta exposición, ¿puede influir negativamente, de alguna manera, en la crianza y en la seguridad de los chicos?
- Sitio Andino >
- Sociedad >
- ▼ >
¿Es recomendable subir fotos de los hijos a las redes sociales?
Por qué los adultos sienten esa necesidad de compartirlo todo? Tanta exposición, ¿puede influir negativamente, de alguna manera, en la crianza y en la seguridad de los chicos?
La abogada Paola Spatola, especialista en temas de seguridad, alerta sobre los riesgos que existen al usar las redes sociales. Su principal problema es la eliminación inadvertida del límite entre lo público y lo privado. Quienes participan dan a conocer casi sin querer información personal que puede ser usada en su perjuicio, en el caso de que accedan a ella personas malintencionadas, advierte en su libro ¡Atención! Ideas útiles y consejos prácticos para prevenir y enfrentar la inseguridad (Emecé).
Nuestro mayor error es, según la experta, suponer que la información que subimos se mantiene en el círculo privado de nuestros amigos. Se puede tener algo de privacidad, pero tenés que saber que nunca será absoluta. Por ejemplo, muchos usuarios suelen autorizar la interacción en sus propios perfiles sólo con aquellos que fueron previamente invitados. Sin embargo, en general no excluyen a sus parejas, maestros o jefes, o no consideran que sus amigos podrían compartir los contenidos con sus propios contactos, explica en el libro.
Es importante que sepas lo siguiente: las más de cien mil empresas que anuncian en Facebook tienen el derecho legal de acceder a toda la información que usuarios como vos o tus hijos comparten y publican a diario, alerta Spatola.
Algunos consejos ?útiles?
* Tené cuidado con las fotos y los videos que publicás. Nada es temporal en Internet: lo que compartís probablemente será visto por muchas personas durante más tiempo del que creés, y quizás alguien lo almacene sin que lo sepas.
* No subas fotos de tus hijos desnudos. A uno podría parecerle muy tierno el momento del baño o una escapada corriendo por la playa, pero pensemos que esto forma parte de la historia de ellos. Si son más grandes podemos exponerlos a burlas, vergüenzas y a veces a situaciones más graves.
* Elegí que solo tus amigos puedan ver tu perfil. En Facebook, la opción de que los amigos de tus amigos puedan acceder a tus contenidos no es recomendable.
* No compartas fotos en primer plano de tus hijos. Hay una práctica llamada morphing que consiste en elegir una imagen común de Internet y, con Photoshop, hacer un montaje con una fotografía pornográfica. Los planos cortos son los más fáciles de manipular e identificar.
* No publiques fotos en alta resolución. Podrían utilizarse para ampliar detalles que no se ven normalmente.
* Evitá subir fotos en las que tus hijos hagan muecas o caras chistosas. Corrés el riesgo de que se convierta en un meme: una broma que se viraliza en las redes sociales y se comparte millones de veces.
* Tené cuidado con las publicaciones de índole personal. No divulgues que saliste de tu casa, que te vas de vacaciones ni cómo es tu rutina diaria. Tampoco publiques fotos donde pueda verse el nombre de la calle donde vivís o la entrada de tu casa.
¡Prediquemos con el ejemplo!
Muchos expertos coinciden: el primer riesgo de los hijos en la Web somos los propios padres. ¿Por qué? Porque les insistimos en que se protejan y los alertamos sobre los peligros de usar Internet pero somos nosotros mismos, los adultos, quienes nos olvidamos de hacerlo. Cuando compartimos fotos de nuestros hijos, contribuimos a que los chicos interioricen y naturalicen esta conducta.
Fuente: Contexto