Economistas alertaron sobre una "posible recesión" y una nueva devaluación del peso si el Gobierno argentino no frena la inflación, y recomendaron aplicar un plan de "estabilización de precios".
El expresidente del Banco Central Javier González Fraga pronosticó que "si la inflación de marzo está en línea con la de enero y febrero", se va a "estar hablando de una nueva devaluación en el segundo trimestre".
González Fraga consideró que "la inflación de marzo es la clave" y analizó que "si da alrededor de 1% entonces se podrá negociar con los sindicatos".
Respecto de la suba de la tasa de interés, consideró: "Ahora la tasa está en niveles más razonables, pero cuidado con usarla para desalentar la inflación o la corrida cambiaria".
Además, señaló en declaraciones radiales que "en un contexto de anarquía de expectativas, el pánico no se soluciona con tasas de interés" porque "lleva a la quiebra al sistema financiero".
Para González Fraga, el Gobierno debe decir que "para este año se estima una inflación del 20% y para el próximo del 15%, y empezar a hablar de un número, no tanto de precios cuidados, sanciones y multas".
Por su parte, el exviceministro de Economía Juan José Llach advirtió que "si no hay alguna medida que aliente el crecimiento, la inversión o las exportaciones, se configura un escenario recesivo".
El especialista calificó de "arcaica y ortodoxa" a la política económica llevada a cabo por el Gobierno.
"Es arcaico porque es monetarismo subir las tasas de interés después de una devaluación", analizó Llach.
Para el ex funcionario, a la economía le falta un plan de financiación y de estabilización, y consideró "un misterio cómo se hará para financiar el sector público, ya que no se pueden seguir utilizando indiscriminadamente las reservas del Banco Central".
En el Informe Económico Mensual de IAE, Llach sostuvo que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, "todavía en medio de vacilaciones, hicieron un giro hacia una ortodoxia arcaica: devaluación brusca, moderación monetaria y suba de las tasas de interés".
"La obsolescencia del enfoque y su insuficiencia, obvia aún para los legos, es el carecer de un programa de estabilización, de un plan fiscal y de financiamiento y, en última instancia, también de una estrategia de crecimiento", sostuvo Llach. Fuente: NA