La mujer que mató a su pareja accedió a la prisión domiciliaria y la causa va a juicio
La Cámara de Apelaciones concedió este beneficio, pero por el contrario ratificó la dura acusación impuesta por el fiscal: homicidio agravado por el vínculo. La defensa había pedido la legítima defensa.
La instrucción por el ataque de Jaquelina Rojas a su pareja, Alejandro Postigo, llegó a su fin. Este jueves la Cámara de Apelaciones mantuvo la acusación propuesta por el fiscal, un homicidio agravado por el vínculo, y además, aceptó el pedido de la defensa para que la imputada acceda a la prisión domiciliaria.
De esta forma, en cuestión de horas el expediente será elevado a juicio, y sólo restará que se fije fecha para el debate, en el cual la acusada arriesgará una pena de hasta prisión perpetua.
En su fallo, los jueces aceptaron el pedido de la defensa, quien había solicitado que Rojas quedara presa en su casa, debido a que tiene al cuidado dos hijos menores de edad.
Sin embargo, eso fue lo único bueno para la sospechosa. Para los jueces, la acusación del fiscal Juan Ticheli es la correcta y por el contrario, desecharon lo requerido por la defensa, quien entendía que la mujer había asesinado a su pareja en un acto de legítima defensa, por los golpes que recibía constantemente.
El pedido de prisión domiciliaria había sido solicitado en junio, pero el magistrado se opuso y entonces el expediente comenzó a deambular por los distintos organismos del Poder Judicial. Ahora, la etapa de investigación llegó a su fin.
Tal como confiaron fuentes cercanas al fiscal Ticheli, desde ayer se comenzó a redactar la elevación a juicio que, se cree, se va a realizar en el 2014.
Rojas deberá responder por el hecho ocurrido el 24 de junio en una humilde casa de Maipú. Ese día, luego de una discusión, la mujer le aplicó un puntazo a Postigo, quien falleció en el acto.
La muerte del joven desnudó una situación de violencia doméstica. La mujer había denunciado a su pareja en varias ocasiones y, según afirmó a la hora de declarar, momentos antes del homicidio había sido golpeada.
Sin embargo, las pericias le jugaron en contra y no pudo demostrar una legítima defensa. Por eso, Ticheli la acusó del delito antes mencionado, que prevé como única posible pena, la sanción más alta del Código Penal.