Desde septiembre rigen nuevos cuadros de la tarifa eléctrica en Mendoza, luego de que el Gobierno nacional actualizara los precios mayoristas de la energía y modificara parte del esquema de subsidios. Aunque el efecto promedio sobre el conjunto de los usuarios será de 2,7%, para los hogares el resultado será diferente: tanto algunos usuarios subsidiados como aquellos que pagan la tarifa plena podrán observar reducciones en sus facturas.
- Sitio Andino >
- Energía >
Tarifa eléctrica en Mendoza: quiénes podrían pagar hasta $14.000 menos desde septiembre
La actualización nacional de los precios de la energía eléctrica tendrá un impacto promedio del 2,7% en Mendoza, pero no necesariamente se traducirá en facturas más caras para todos.
Los cambios comenzaron a aplicarse sobre los consumos registrados desde el 1 de septiembre de 2026 y responden a las resoluciones 221/2026, 222/2026 y 223/2026 de la Secretaría de Energía de la Nación.
En Mendoza, los nuevos cuadros fueron aprobados por el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) mediante la Resolución 189/2026.
Un punto importante es que el Valor Agregado de Distribución (VAD), que corresponde al componente provincial de la tarifa eléctrica, no tuvo modificaciones.
Por lo tanto, los cambios que comenzarán a aparecer en las boletas responden principalmente a las decisiones adoptadas a nivel nacional sobre el costo de abastecimiento y los subsidios.
Qué cambia en los subsidios a la electricidad
Una de las principales modificaciones alcanza a los usuarios incluidos en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Para septiembre, Nación decidió ampliar el bloque de consumo que recibe subsidios. El límite pasó de 150 kWh a 200 kWh mensuales. Esto significa que una mayor porción del consumo eléctrico de estos hogares quedará alcanzada por la asistencia estatal.
A esa modificación se suma una segunda medida que tendrá incidencia directa sobre las facturas. Para septiembre se estableció una bonificación extraordinaria adicional del 25% sobre el consumo base subsidiado de 200 kWh mensuales.
Durante agosto, ese beneficio había sido del 16,59%, por lo que la mejora en la bonificación permitirá compensar la actualización del precio mayorista de la energía.
El esquema de subsidios contempla una mayor asistencia durante los meses más fríos, cuando aumenta el consumo energético de los hogares. Con la llegada de septiembre comienza una reducción progresiva del consumo base subsidiado respecto de los niveles previstos para el invierno.
Cuánto bajará la factura de luz para los usuarios subsidiados
El efecto final dependerá principalmente del nivel de consumo de cada vivienda. Según las estimaciones oficiales, los usuarios residenciales incluidos en el SEF tendrán una reducción promedio de entre 0,5% y 6% en sus facturas, dependiendo de la cantidad de electricidad utilizada.
Trasladado al bolsillo, la disminución será de aproximadamente $2.700 a $14.000 por bimestre.
Por ejemplo, los hogares con consumos que permitan aprovechar en mayor medida el nuevo bloque subsidiado y la bonificación extraordinaria sentirán una reducción superior respecto de aquellos que tengan consumos diferentes.
Por eso, aunque se habla de una variación promedio del 2,7% para el sistema eléctrico mendocino, ese porcentaje no debe interpretarse como un aumento uniforme para todos los usuarios.
Qué pasará con quienes no tienen subsidios
Los usuarios residenciales sin subsidio también tendrán una pequeña reducción en sus facturas. En estos casos, se estima una baja de entre 0,35% y 0,8%, nuevamente dependiendo del consumo eléctrico registrado.
En términos económicos, el ahorro puede ir desde aproximadamente $200 hasta $9.000 por bimestre.
Las diferencias entre usuarios responden a la estructura tarifaria, los niveles de consumo y la incidencia de cada uno de los componentes que integran la factura.
Los nuevos valores comenzarán a reflejarse en las boletas correspondientes a los consumos realizados desde el 1 de septiembre, por lo que el momento exacto en que cada usuario vea el cambio dependerá de su período de lectura y facturación.
Bodegas y otras actividades estacionales mantienen un beneficio
Más allá de los hogares, el EPRE recordó que continúa funcionando el mecanismo de estabilización de la factura eléctrica para actividades económicas estacionales, una herramienta especialmente relevante para sectores productivos de Mendoza.
El régimen está pensado para empresas cuya demanda eléctrica se concentra fuertemente en determinados momentos del año. Entre ellas aparecen bodegas, elaboradoras de mosto, sidreras, conserveras, secaderos, pulperas y frigoríficos.
El objetivo es evitar que los meses de máxima actividad generen saltos demasiado pronunciados en los costos eléctricos. Para ello, el mecanismo permite distribuir a lo largo del año los costos correspondientes a los períodos de mayor consumo.
Pueden acceder los usuarios incluidos en las categorías T1 Pequeñas Demandas Generales y T2 Grandes Demandas.
La incorporación al sistema es voluntaria y debe solicitarse ante la distribuidora eléctrica correspondiente. Además, la adhesión debe renovarse todos los años.
Los usuarios interesados pueden consultar requisitos y realizar una simulación para conocer cómo impactaría el mecanismo sobre su factura a través del sitio oficial del EPRE Mendoza.