La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, destacó: "Seguimos avanzando en una política minera que tiene una premisa clara: primero ordenar, evaluar y conocer para después decidir".
Qué se evaluará en el Distrito Minero Mendoza Norte
Los estudios fueron elaborados por la consultora internacional Knight Piésold, a pedido de Impulsa Mendoza, y contienen una caracterización del ambiente, las tareas que podrían desarrollarse durante la exploración, sus eventuales impactos y las medidas previstas para prevenirlos, mitigarlos y realizar su seguimiento.
Entre los aspectos considerados aparecen agua, glaciares, flora, fauna, comunidades y patrimonio cultural.
El trabajo combina información científica, antecedentes técnicos y datos de organismos públicos con una visita de reconocimiento realizada en el área.
Uno de los puntos incluidos en el análisis es el posible efecto acumulativo de varios proyectos trabajando simultáneamente. El objetivo es contar con información que permita planificar las actividades y establecer medidas de protección antes de que sean autorizadas.
“Estamos avanzando en la construcción de nuevas oportunidades para la minería mendocina. El Distrito Mendoza Norte forma parte de una estrategia para conocer mejor nuestro potencial geológico, ordenar los proyectos desde sus primeras etapas y generar condiciones para que más inversión en exploración pueda llegar a la Provincia”, señaló Sebastián Piña, CEO de Impulsa Mendoza.
Piña destacó que la presentación constituye “un paso concreto” en ese proceso, pero también marca el comienzo de las diferentes instancias de evaluación ambiental que deberán superar los proyectos.
Qué tiene que pasar antes de que pueda comenzar la exploración
La presentación de los informes constituye el primer paso del procedimiento y no implica una autorización para iniciar actividades.
Ahora corresponde que la documentación sea sometida a una revisión inicial y que posteriormente se dicte la resolución que dará comienzo formal a su evaluación bajo la órbita de la Autoridad Ambiental Minera, integrada por la Dirección de Minería y la Dirección de Protección Ambiental.
Una vez concluidas las revisiones técnicas y legales, el organismo deberá resolver si corresponde otorgar la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).
En el caso de los proyectos metalíferos, el procedimiento contempla además que las declaraciones sean enviadas a la Legislatura de Mendoza para su ratificación.
Recién después de obtener las autorizaciones correspondientes podrán desarrollarse las tareas previstas, que deberán cumplir las condiciones establecidas en cada permiso y quedarán sometidas a fiscalización estatal.
Desde Impulsa Mendoza remarcaron que la presentación de los estudios ambientales no habilita por sí misma la exploración y tampoco supone una autorización para una futura explotación minera.
Un distrito de 5.500 km² y el antecedente de PSJ Cobre Mendocino
La delimitación del Distrito Minero Mendoza Norte comprende una superficie aproximada de 5.500 km², seleccionada a partir de sus características geológicas, antecedentes exploratorios, accesibilidad, servicios disponibles y capacidades locales.
Uno de los principales antecedentes de la región es PSJ Cobre Mendocino, proyecto que reforzó el interés sobre el potencial cuprífero existente en el norte de la provincia.
Sin embargo, los estudios geológicos indican que el potencial de la zona no estaría restringido exclusivamente al cobre.
Las características del territorio permiten considerar diferentes modelos de mineralización, entre ellos pórfidos de cobre, oro y molibdeno, además de sistemas epitermales de distintas sulfuraciones.
El distrito se encuentra, además, dentro de un contexto de fajas metalogenéticas andinas que continúan hacia Chile y Perú, países donde existen grandes yacimientos metalíferos actualmente en producción.
Por ese motivo, uno de los objetivos de la exploración será obtener mayor información sobre los recursos existentes mediante estudios de terreno, toma de muestras y, dependiendo de las características de cada proyecto, perforaciones exploratorias.
Esos trabajos permitirán determinar qué minerales existen, en qué cantidad y bajo qué condiciones, información indispensable antes de evaluar si alguno de los proyectos podría avanzar, en el futuro, hacia una instancia de desarrollo minero.
San Jorge y Paramillos: los dos ejes del distrito
Desde el punto de vista territorial, el distrito se organiza en dos sectores principales que concentran el interés geológico y la complejidad del área.
Por un lado, el sector occidental está vinculado al entorno del proyecto San Jorge (PSJ), el emprendimiento metalífero más avanzado de la provincia, que ya cuenta con recursos definidos y una Declaración de Impacto Ambiental aprobada.
El Distrito Minero Norte comprende una zona aledaña a PSJ Cobre Mendocino.
Por otro, el sector oriental corresponde a la zona de Paramillos, donde se concentra tanto el mayor interés geológico como los principales conflictos judiciales.
Esta dualidad refleja uno de los desafíos centrales del Distrito Minero Norte: avanzar en el desarrollo de recursos en un territorio donde conviven antecedentes de exploración, derechos mineros activos y disputas legales de larga data.
El potencial geológico: cobre y oro
Uno de los principales argumentos del Gobierno para impulsar este esquema es el potencial geológico de la zona.
Según información del SEGEMAR y antecedentes de campañas anteriores, el área presenta características similares a otros grandes yacimientos andinos.
En particular, se trata de sistemas tipo pórfido, asociados a depósitos de cobre y oro de gran escala. La proximidad geológica con regiones de Chile donde existen explotaciones de relevancia refuerza las expectativas sobre el norte mendocino.
El papel de Impulsa Mendoza
La estrategia provincial de distritos mineros busca concentrar y sistematizar información sobre determinadas zonas del territorio con potencial geológico y ordenar desde las primeras etapas el avance de los proyectos.
Dentro de este esquema, Impulsa Mendoza funciona como proponente en el procedimiento ambiental y asume la logística vinculada con la elaboración de los Informes de Impacto Ambiental.
También acompaña a los titulares de los derechos mineros durante el trámite administrativo hasta la eventual obtención de la Declaración de Impacto Ambiental y, cuando corresponde por tratarse de proyectos metalíferos, su posterior tratamiento en la Legislatura.
Con la documentación presentada para Mendoza Norte, comienza ahora el recorrido ambiental de los 20 proyectos incluidos en el distrito. La exploración dependerá de que cada iniciativa supere las instancias técnicas, ambientales, legales y legislativas previstas por la normativa provincial.