Virginia Gómez Coronel, la reina que sanó sus heridas para brillar en Vendimia
Entre recuerdos de infancia, la lucha contra el bullying y el amor por sus raíces, al reina de San Carlos afirma que la verdadera corona está en el espíritu.
Hay silencios que gritan y coronas que pesan menos que los recuerdos. La historia de la reina de San Carlos, Virginia Gómez Coronel, es un viaje de regreso: del dolor del bullying a la calidez del mate con los abuelos, de una casa perdida en Tres Esquinas a un sueño que habita en las estrellas.
En el Back de Vendimia 2026, el ciclo que revela el alma de la Fiesta de la Vendimia, la reina de San Carlos no se presentó solo para hablar de un reinado; se sentó para abrir su corazón y mostrar que, detrás de los atributos, hay una mujer que supo transformar las lágrimas en propósito.
Desde el primer momento, el estudio se llenó de una atmósfera distinta. Virginia habló del bullying que marcó su adolescencia, pero no desde el rencor, sino desde la superación de quien hoy estudia para ser la docente que ella misma necesitó.
Reina de San Carlos: el mapa de las cicatrices y el aula del mañana
A veces, el aula es un campo de batalla. Virginia lo sabe porque allí, en los pasillos de su secundaria, el mundo se volvió hostil. El bullying no fue una anécdota, fue una marca que hoy, a sus 21 años, todavía pulsa.
Pero lejos de rendirse, la soberana decidió habitar el lenguaje: en la actualidad, estudia para ser profesora de Lengua y Literatura, no por los libros, sino por los chicos. Virginia no quiere ser solo una reina que saluda; quiere ser la docente que mira a los ojos a los que están en el fondo, la que sabe que un comentario mínimo puede salvar o hundir un mundo. Su reinado es, en realidad, una revancha amable contra la crueldad.
Tres Esquinas y una casa con olor a lo que ya no está
Después de ocho años, Virginia decidió regresar a Tres Esquinas. Según su propio relato, no encontró solo un distrito, sino el fantasma de su infancia.
Pararse frente a la casa de su abuelo, esa que ya no pertenece a su familia, fue romperse en mil pedazos para volver a armarse. "Fue de las mejores cosas de Vendimia", confesó, y en ese llanto no hubo debilidad, sino una honestidad brutal. Fue el olor a su gente, el roce de su presencia, la confirmación de que hay lugares de los que uno nunca se va del todo, aunque la llave de la puerta ya no esté en nuestra mano.
Una fotografía, un pacto y el cielo como testigo
La entrevista alcanzó un silencio sagrado cuando apareció una imagen del pasado. Allí estaba ella, pequeña, con la mirada limpia. Al verla, Virginia no vio a una extraña, sino a una compañera de vida a la que le debía un reconocimiento. “A esa niña le diría: felicitaciones por nunca rendirte”, susurró, como quien abraza a su propia historia para sanarla.
Pero esa foto no era solo suya; era el último rastro de un testigo esencial. Capturada por el lente de su abuelo, la imagen se convirtió en un portal.
Mirando a la cámara, como quien mira al infinito, Virginia soltó el nudo que llevaba en la garganta: “Decirle a mi abuelo que sí le cumplí el sueño... que donde esté, espero que esté feliz”.
La alegría como resistencia: palabras al ritmo y chocolates
Pero la vida de Virginia también es luz, es el juego que rompe la tensión y la risa que llega después de la tormenta. Entre desafíos de "Palabras al ritmo" y la complicidad de los chocolates, la reina recordó que la madurez no es dejar de ser niña, sino saber cuándo invitar a esa niña a jugar.
Es el mate compartido a las ocho de la noche con sus abuelos maternos, es el chicote de la abuela, la bicicleta del abuelo y la certeza de que, aunque el camino sea cuesta arriba, las promesas hechas a los que amamos son el combustible que nos mantiene de pie.
Sanar el origen: un puente de salud para las mujeres del campo
Detrás de los atributos reales, Virginia camina con un propósito que nace de la observación silenciosa y el compromiso con su gente. Su proyecto social no es un expediente frío, es un grito de auxilio convertido en gestión: busca garantizar accesibilidad para que las mujeres de zonas rurales puedan realizarse chequeos ginecológicos y de prevención de cáncer de mama.
Virginia conoce la realidad de la mujer rural, esa que posterga su propio cuerpo para no perder un día de cosecha o un turno en el hospital que nunca llega. "Hay mujeres que prefieren seguir trabajando antes que perder todo el día en el hospital, y esa es la realidad económica que vivimos hoy", explica con firmeza.
Su meta es que ninguna mujer de San Carlos tenga que elegir entre su salud y el sustento de sus hijos.
Un producto premium que honra la Vendimia
El Back de Vendimia no es solo un programa: es una experiencia audiovisual que pone en valor a sus protagonistas y a quienes hacen posible este proyecto.
Acompañan esta edición marcas que apuestan a la excelencia, al trabajo sostenido y a la identidad mendocina: AMSAT Concesionario Oficial Chevrolet, Chocolezza, Modo Market, La Florita, Pascual Porco Estilistas y Deborah Funes Esteticista. Su presencia no es un detalle; es parte esencial de un producto premium que celebra la Vendimia desde el respeto, la estética y la emoción.
El camino al Frank Romero Day se vive capítulo a capítulo
El equipo del El Back de Vendimia 2026 te invita a seguir este recorrido íntimo y bien mendocino, capítulo a capítulo.
- Leé todas las entrevistas en la sección especial de El Back de Vendimia.
- Mirá todos los episodios completos en YouTube – Andino Streaming.
Staff: el equipo de El Back de Vendimia 2026
El Back de Vendimia 2026 es el resultado de un equipo que entiende la Vendimia no solo como fiesta, sino como identidad y relato colectivo. Bajo la Dirección General de Mabel Cirona, el proyecto cobra forma con una mirada integral que articula contenido, sensibilidad y excelencia.
La conducción y Producción General de Erika García imprime ritmo, cercanía y profundidad narrativa. La cámara de Daniel Cano, la edición de Chiara Perrini, la estrategia en RRSS de Florencia Gaspari y Giuliana Pierucci, la fotografía de Cristian Lozano y el arte de Horacio Bogado completan un engranaje creativo que transforma cada entrevista en una experiencia cuidada, emotiva y auténtica, a la altura de la Fiesta máxima de los mendocinos.