El proyecto de Presupuesto 2027 contiene una modificación que puede alterar de manera sustancial el funcionamiento de una de las principales herramientas de protección social de la Argentina. En apenas una línea, el artículo 17 propone derogar la norma que establece la movilidad de las asignaciones familiares y la Asignación Universal por Hijo ( AUH)
El cambio no significa la desaparición de la AUH pero abre la puerta alcongelamiento de sus valores ya que la modificación apunta a eliminar la obligación legal de actualizar automáticamente la prestación mediante el mecanismo de movilidad vigente por inflación similar al de las jubilaciones.
De aprobarse el Presupuesto tal como fue presentado, la AUH seguiría existiendo y el Poder Ejecutivo mantendría la posibilidad de aumentar sus montos. Pero ya no estaría obligado a hacerlo y el proyecto tampoco incorpora una fórmula sustitutiva ni establece una frecuencia mínima para esos aumentos.
De una regla automática a una decisión política
En el esquema vigente, las asignaciones familiares alcanzadas por la movilidad se ajustan siguiendo el mecanismo utilizado para las prestaciones previsionales. En septiembre de 2026, por ejemplo, la actualización fue del 2,11%, correspondiente a la variación del IPC de julio. Con ese aumento, la AUH y la Asignación Universal por Embarazo llegaron a un valor general de $154.031 mensuales.
Si el artículo 17 prospera, esa movilidad automática desaparecerá. El punto es importante porque el proyecto no permite afirmar que la AUH vaya a perder necesariamente poder adquisitivo. Si el Gobierno decidiera actualizarla al ritmo de los precios, el resultado podría ser equivalente al actual. Pero si los aumentos fueran inferiores a la inflación o se aplicaran con mayor demora, la prestación comenzaría a deteriorarse en términos reales, algo similar a lo que pasa con el bono de la jubilaciones mínimas congelado en 70 mil pesos desde la asunción de Javier Milei.
Más recursos, pero sin una fórmula garantizada
El Presupuesto proyecta $14,35 billones para el conjunto de las asignaciones familiares durante 2027, frente a los $11,68 billones estimados para 2026. El incremento nominal previsto ronda el 22,9%, por debajo de la inflación con que cerrará 2026.
Dentro de ese monto, unos $9,18 billones corresponden al programa de Asignación Universal para Protección Social, que comprende la AUH, la Asignación Universal por Embarazo y la ayuda escolar vinculada a esos beneficiarios.
El proyecto estima además que durante 2027 habrá 4.143.930 beneficiarios de la AUH.
La partida presupuestaria global no determina cuánto cobrará cada beneficiario en cada momento del año. Sin movilidad automática, la evolución individual de la AUH dependerá de los aumentos que disponga el Ejecutivo.
El gobierno quiere llevar la Asignación Universal por Hijo a una zona de discrecionalidad política y ajuste
Una prestación que llega al núcleo de la pobreza
La discusión cobra especial importancia por las características de la población alcanzada por la AUH. La prestación está orientada principalmente a hijos de personas desocupadas, trabajadores informales y otros sectores con inserciones laborales vulnerables. Son hogares en los que los alimentos, los servicios básicos y las asignaciones sociales tienen un peso mucho mayor dentro del presupuesto familiar.
El último informe disponible de UNICEF Argentina calculó que el 42,3% de los niños, niñas y adolescentes vivía en hogares pobres durante el segundo semestre de 2025 y que el 9,4% estaba por debajo de la línea de indigencia.
En números absolutos, significaba alrededor de 5,1 millones de chicos en hogares pobres y cerca de 1,1 millones en hogares indigentes.
Según UNICEF, la pobreza alcanzaba al 74,8% de los chicos que vivían en hogares cuya persona de referencia estaba desocupada, al 68,8% entre aquellos pertenecientes a hogares con muy bajo clima educativo y al 52,8% en hogares monoparentales encabezados por mujeres.
Son precisamente los sectores donde una pérdida de valor real de las transferencias puede tener un efecto proporcionalmente mayor sobre el ingreso disponible.
El dato que mide el peso de la AUH y otras transferencias
Uno de los números más relevantes del informe de UNICEF permite dimensionar la incidencia de las políticas de ingresos.
El organismo estimó que la indigencia infantil sería seis puntos porcentuales más alta en ausencia de las asistencias y asignaciones sociales. Entre ellas menciona a la AUH, la Prestación Alimentar y otros programas de apoyo a hogares con niños.
UNICEF sostiene que estos instrumentos cumplen un papel significativo para evitar que una parte de las familias caiga por debajo de la línea alimentaria. También señala que su capacidad protectora aumenta cuando cuentan con mecanismos de movilidad automática.
La defensa oficial: preservar la cobertura alimentaria
El Gobierno plantea que la política de ingresos destinada a los sectores vulnerables continuará ocupando un lugar central.
En la documentación que acompaña el Presupuesto sostiene que la fuerte recomposición de la AUH desde diciembre de 2023 permitió recuperar poder de compra y destaca que la combinación de AUH, AUE y Prestación Alimentar cubre más del 95% de la Canasta Básica Alimentaria.
Ese objetivo coincide con compromisos incluidos en el programa económico acordado con el Fondo Monetario Internacional, que contempla metas vinculadas al mantenimiento de determinados niveles de cobertura de la canasta alimentaria mediante transferencias sociales.
Desde esa perspectiva, la derogación de la movilidad automática no implicaría necesariamente una reducción del beneficio.
Sin embargo, existe una diferencia institucional entre ambos mecanismos. Una meta de cobertura constituye un objetivo de política social y económica. La movilidad automática, en cambio, establece una regla concreta que obliga al Estado a ajustar periódicamente el monto de la prestación.
Un debate que vuelve al Congreso
El Gobierno ya había buscado modificar el régimen de movilidad de las asignaciones en proyectos presupuestarios anteriores. En el tratamiento del Presupuesto 2026, esa modificación no terminó formando parte del texto finalmente aprobado.
Ahora la discusión vuelve al Congreso mediante el artículo 17 y para los más de cuatro millones de beneficiarios proyectados para 2027, la diferencia es concreta.
La AUH dejaría de tener una actualización definida de antemano por una regla legal y su poder adquisitivo pasaría a depender de las decisiones que adopte la motosierra de Javier Milei durante el año.