El precio de los combustibles continúa en el centro de los debates de nuestro país. Entre la actualización de impuestos dispuesta por el Gobierno nacional, la volatilidad internacional del petróleo y una demanda en caída, el escenario en los surtidores se vuelve cada vez más complejo.
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El aumento de impuestos a los combustibles anticipa presión en los surtidores
El ajuste impositivo sobre el combustible será parcial en mayo y se completará en junio. En un contexto de petróleo en alza, se esperan nuevos aumentos.
A esto se suma la estrategia reciente de YPF, que había prometido estabilidad en los precios por 45 días, pero que se rompió antes de los 30 días.
Suba de impuestos y presión internacional
El Gobierno dispuso hoy una actualización parcial de los impuestos a los combustibles para mayo, con un incremento del 0,5%, mientras que el resto del ajuste pendiente fue postergado para junio. La medida quedó oficializada a través del Decreto 302/2026 publicado en el Boletín Oficial.
De acuerdo a Noticias Argentinas, la normativa establece aumentos en los impuestos sobre los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono que impactarán directamente en los precios finales. En el caso de la nafta sin plomo, el impuesto sube $10,398 por litro en el tributo principal y $0,637 en el componente ambiental. Para el gasoil, el incremento alcanza los $9,269 en el impuesto a los combustibles líquidos, con adicionales según región y tipo de consumo.
Si bien el ajuste rige en todo el país, presenta diferencias en zonas específicas como la Patagonia y el departamento de Malargüe, en Mendoza. A su vez, el Gobierno decidió diferir parte de los incrementos correspondientes a actualizaciones de 2024 y 2025, con el objetivo de evitar un impacto más fuerte en los surtidores.
En el texto oficial se argumenta que la medida busca sostener un sendero fiscal sin afectar de manera abrupta los precios, en un contexto marcado por la presión internacional sobre la energía, especialmente por la guerra en Medio Oriente. En ese escenario, el valor del petróleo -referenciado por el Brent- se mantiene en constante volatilidad, lo que agrega incertidumbre a la evolución de los precios del combustible en el país.
Caída del consumo del combustible en todo el país
Mientras los costos presionan al alza, la demanda cae. Las ventas de combustibles al público registraron en marzo una caída interanual del 1,8% a nivel nacional, en un contexto de subas de precios y pérdida del poder adquisitivo.
Según comunicó Infobae, YPF se mantiene como líder con el 55,4% de participación y fue la única petrolera que logró crecer, con un leve aumento del 1% interanual. En contraste, el resto de las compañías registró caídas en sus ventas.
Por tipo de combustible, tanto las naftas como el gasoil mostraron retrocesos. Las primeras cayeron un 2,4%, mientras que el gasoil descendió un 1,1%. El dato relevante es que el segmento de consumo particular -más sensible al ingreso- es el que más se resiente, lo que refleja el comportamiento de los usuarios.
YPF, el “buffer” y un precio que no deja de moverse
En este escenario, la política de precios de YPF suma un nuevo elemento al análisis. La petrolera había anunciado una estabilidad en los valores por 45 días a partir del 1 de abril, pero en la práctica ya se registraron aumentos cercanos al 2% en los primeros días de esta semana.
Según pudo reconstruir Sitio Andino a partir de consultas con referentes del sector, la medida no implicaba un congelamiento estricto, sino la implementación de un “buffer de precios”. Este mecanismo apunta a amortiguar el impacto de la suba del petróleo internacional, absorbiendo parcialmente el aumento del barril Brent -referencia clave para el mercado local- durante un período determinado.
Sin embargo, este esquema no contempla otros costos que inciden en el precio final, como impuestos, logística o variaciones del tipo de cambio. En consecuencia, aun con esta estrategia, los valores en los surtidores continúan ajustándose.
Esta combinación de factores -suba de impuestos, presión internacional por el precio del crudo, una demanda en baja- presionan sobre los precios. En este contexto, todo indica que los combustibles seguirán en movimiento en las próximas semanas, con impacto directo en los bolsillos ajustados de los argentinos.