Un nuevo hecho de inseguridad fue denunciado durante el fin de semana en el oeste de Malargüe, donde desconocidos ingresaron a una vivienda ubicada sobre calle Olascoaga al 100 y se llevaron alimentos, herramientas y otros elementos de valor. La Policía investiga el robo, ocurrido mientras la propietaria no se encontraba en el lugar.
Entraron a una casa en Malargüe y se llevaron un importante botín
La Policía de Mendoza investiga el robo de alimentos herramientas y otros elementos sustraídos durante el fin de semana en la ciudad sureña.
El hecho fue denunciado el domingo por la noche, cerca de las 23.40, cuando una mujer de 44 años se presentó en la Comisaría 24 para informar lo sucedido. Según precisaron desde el Ministerio de Seguridad de Mendoza, la damnificada regresó a su domicilio y descubrió que una despensa ubicada en el interior de su propiedad había sido violentada.
Los ladrones escaparon con chivos carne y herramientas
Los delincuentes dañaron la puerta de una despensa y, una vez dentro, se apoderaron de una importante cantidad de alimentos cárnicos que se encontraban almacenados en el lugar.
Entre los elementos sustraídos se contabilizaron 12 chivos congelados y más de 20 kilos de carne. El botín también incluyó una máquina de soldar, una amoladora, una agujereadora y una montura.
Por las características y la cantidad de objetos sustraídos, el robo representa una pérdida económica significativa para la víctima. A los productos alimenticios se suman herramientas utilizadas habitualmente para tareas laborales y una montura, cuyo valor también resulta considerable.
Ahora los investigadores trabajan para establecer cómo actuaron los autores y si existen elementos que permitan identificar a los responsables. En este tipo de causas, la información aportada por vecinos y posibles testigos puede resultar determinante para reconstruir los movimientos registrados en las inmediaciones del domicilio.
La investigación quedó bajo intervención de la Oficina Fiscal de Malargüe, desde donde se dispusieron las medidas de rigor para avanzar con la causa y procurar determinar el destino de los elementos robados.
Desde los organismos de seguridad también se insiste en la importancia de evitar la compra de productos u objetos de procedencia dudosa. La comercialización informal de bienes obtenidos mediante delitos puede convertirse en una vía para que los delincuentes intenten desprenderse rápidamente del botín.
El pedido apunta especialmente a la comunidad: ante una oferta demasiado conveniente o sin respaldo sobre su origen, resulta fundamental no concretar la compra y dar aviso a las autoridades.